Follow by Email

domingo, 8 de septiembre de 2013

Sentimientos a flor de piel.

Sueño con uno de los artes más bonitos que jamás se pudo inventar, sueño con una de las Siete Maravillas recreadas en mi mente y construida por tus vértices.
Repaso tu abdomen unas trescientas veces antes de rozar tu mano con la mía una vez más, antes de desear tus labios cayéndose por el borde de mis caderas.
Llegar a desgarrar tu corazón se queda tan lejos de mis manos como la Tierra del Cielo. Pero me gustaría desgarrarlo con tanta fuerza como ganas de comerte la boca, no te lo niego.
Un instinto suicida se ha despertado en mí y es que sin tus uñas arrancando la piel de mi espalda no quiero vivir... tampoco puedo.
Los huesos que se me clavaban contra los tuyos ahora cavan su propia tumba en las entrañas de mi cabeza. ¿Por qué? Porque ya no estás. 
Quizás me haces falta o quizás soy yo, no sé. Quizás seas la roca con la que deseo tropezarme o quizás sea el ritmo de tus pies al zapatear contra el suelo a cada paso qye das.
Me perturba el olor que proviene de tu detergente, que reside en tu ropa, y ahora en mi olfato porque has vuelto a pasar por mi lado y... sabes que soy muy fan de los olores suaves y concentrados a la vez.
Sabes que soy fan de cada palabra que sale de tu boca porque es un poema, un poema afilado que penetra con fuerza por mi costado, y duele.
Algunas palabras me hacen tanto daño que retumban y retumban en mi cabeza y si no las grito nunca salen. Y no me gusta cuando grito porque sólo me sale tu nombre y la rabia contenida de los 'te quiero' que todavía me faltan por decirte y de las ganas que tengo de desaparecer en tus sábanas para nunca encontrarme si no eres tú quien me busca.
El sonido del piano se mete cada vez más dentro de mis arterias y me quema la sangre... o tal vez eres tú quien me quema, no sé.

Y la caída del ángel que desfila por mis sueños me ha producido un extraño temblor, tan extraño que ahora me he quedado vacía en esta noche de deseo...
Y es que ahora no sé quién soy, ni de dónde vengo, sólo sé qué quiero.





No hay comentarios:

Publicar un comentario