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domingo, 23 de diciembre de 2012

Esta noche duermo sola.

Me dibujaste una sonrisa cuando tenía un mal día. Hiciste de mis días blancos y negros un arco-iris eterno. Supiste cuándo estaba mal con un sólo gesto de mis manos, que estaban temblando.
Te dije que no te fueras, me respondiste: "eso jamás va a ocurrir."
Con el paso del tiempo, me di cuenta de que tú eras todo lo que yo necesitaba.
Le sonreía a la pantalla del ordenador, pero quería sonreírte a ti. Por las noches, me imaginaba cómo sería tu voz... Por las mañanas, me despertaba agarrada a la almohada pensando que eras tú.
Todos los días esperaba que fueras tú el que llamaba a mi timbre y no el cartero.
Cada palabra que le susurraba al viento llevaba tu nombre.
Y llegó ese día. Ese día en el que escuché tu voz, ese día en el que te vi por primera vez. Estabas tan guapo detrás de ese ordenador... Es una lástima que no podamos abrazarnos, es una lástima que todo esto tenga que ocurrir a través de una 'cam' y que no pueda acariciar tu espalda mientras duermes a mi lado.
Tantas veces había deseado verte, que incluso se me pasó por la cabeza escaparme de toda esta mierda. Ir contigo. ¿Qué te parece? Bien, supongo.
Los días pasaban y no me escuchabas... Los meses pasaban y ya no me hablabas.
"¿Qué nos está pasando?" Esa pregunta que se pasaba cada día por mi mente. Y se repetía una y otra vez... "¿Qué nos está pasando?"
Rápidamente, comenzamos a olvidarnos. A pasar de los "te quiero" a los, "ya ni te pienso".
¿Y ahora qué nos queda? ¿Qué nos queda? Una aguja, y un dedal, que comienzan a unir los recuerdos que antes tan enlazados estaban, y ahora ni los reconocemos. ¿Volverán a unirse esos recuerdos?
Quién sabe. Yo nunca te olvidé. Jamás pude. Cada noche trataba de averiguar qué te pasaba. Cada día trataba de sonreír, convenciendo al mundo de que no me pasaba nada a mí.
¿Ahora? Ahora sigo pensando en ti como la primera vez. ¿Te das cuenta? Nada ha cambiado para mí. Sigo manteniendo esos trocitos de nuestra historia con vida.
Sin nada que podamos decirnos ya, trato de encontrar la manera de volver a hablarte, de volver a aparecer en tu vida.
Supongo que ya no puedo, supongo que tú ya has pasado de mí y jamás podré existir de nuevo para ti. Pero si lees esto alguna vez, querido amor inolvidable, quiero que sepas que necesito tu cariño como las cenizas necesitan al fuego para formarse. Como las hojas de los árboles necesitan un tronco para sujetarse.


sábado, 15 de diciembre de 2012

*

No tengo planes. No tengo con quién mantener conversaciones hasta las seis de la mañana. No tengo a quién contarle mis ideas. No tengo con quién pasar el tiempo aburrido, ni con quién compartir las sonrisas.
En realidad no tengo nada de eso, pero a la vez lo tengo todo.

Mi mente juega a imaginar que estás aquí, conmigo. Mi mente juega planeando cosas que aún nadie ha planeado.
Mi mente decide formar un cúmulo de ideas pensadas sólo para ti, para nosotros.
A veces, decido recordar, no sé cómo, me sale solo... Recuerdo nuestras conversaciones, en aquel verano tan lejano... Me acuerdo de cuando decidiste empezar a quererme, de cuando decidimos empezar a formar algo especial.
Soy una ilusa, sí, lo reconozco. ¿Y qué más da? 
Recuerdo cuando decidía jugar en sueños con tus labios, a mordértelos, a besarte sin parar...

Pero todos esos recuerdos, yacen ya donde nadie puede encontrarlos. Donde la gente piensa que jamás han existido. "Son sólo sueños", se atreven a decir... Pero lo que no saben, es que los sueños pueden hacerse realidad.

Y esa realidad que me apuñala por dentro, se hizo real.
Y aquí me tienes, escribiendo para nadie, escribiendo para todos...
Buscando un camino, que me ayude a salir, de este maldito sueño, que se ha convertido en realidad.
Que en aquel verano, de aquel año, de aquel mes, y ese día que ninguno de los dos recuerda como un número, siguen presentes en nuestras vidas.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Querido diario:

Hoy estoy vacía. No sé qué me pasa, de verdad... Bueno, en realidad sí, es él, otra vez.
Pero no sé por qué me empeño en ponerme mal por él, si no somos nada.
Mis amigas dicen que me he enamorado... Yo no creo eso. ¿Enamorarse? ¡Es de locos! ¿A quién se le ocurriría enamorarse de hoy en día con la mala racha que hay en eso del amor? ¿A quién?
Pues según todas mis amigas, yo soy esa tonta. Esa torpe enamoradiza que no sabe lo que es el amor pero que aún así, está enamorada. Loca y perdidamente enamorada.
Escribo esto aquí porque sé que él no se pasa por aquí y no me lee muy a menudo. Es más, ni siquiera sé si sabe que existo.
¿Existir yo? JAJAJA, ¿pero qué demonios digo? Creo que ni siquiera se ha fijado en todo lo que tenemos en común...
Creo que estoy soñando, me estoy volviendo a ilusionar demasiado rápido y no es bueno para mí.
Pienso que ninguno de los que leáis esto vais a saber lo que siento, porque es tan fuerte este sentimiento... Tan fuerte... Fuerte y vacío. Vacío porque no está él a mi lado.
Vacío porque me hace falta. Me hace falta porque me encanta. Me encanta porque... ¿Por qué me encanta?
Porque me hace sentir viva. Es hablarme y sentir un fuerte suspiro que entra por mis oídos y llega hasta mi lado izquierdo del pecho. Un susurro que me hiela y hace que me parta en mil pedazos.
Es un sentimiento parecido a la droga, te sientes bien cuando lo tomas, de pronto sientes que estás en el cielo, pero es malo para la salud. Es malo porque te mata por dentro.
Cada día que pasas sin él sientes cómo ese sentimiento te va destruyendo, te sientes más débil, y si no lo tomas, decaes.
Por eso estoy hoy decaída. Porque llevo 192 horas sin hablar con él. Es decir, 11520 minutos en los que me ha hecho falta, y no ha estado presente. 691200 segundos en los que no he parado de pensar sólo en él.

Supongo que debo decirte adiós, querido diario... Porque se me hace tarde. Y te preguntarás para qué se me hace tarde... Es que estoy esperando a que pase un tren que me lleve hacia donde esto jamás haya ocurrido.

domingo, 4 de noviembre de 2012

MI ALMA GEMELA.

Hola, alma gemela, quería decirte que... te he encontrado.
Sí, ya sé dónde te encuentras, ¿podrías por favor no esconderte más? No quiero que te vayas y me dejes tirada.
Tú no lo sabes, pero tenemos tantas cosas en común... Demasiadas. No creo que te des cuenta, señor alma gemela, porque tú ya te has fijado en otra, pero quiero que sepas, que te he visto sonreír, y me he enamorado de tu sonrisa, es tan perfecta...
Eres mi otra mitad, la parte de mi cerebro que no funciona, la aportas tú, y creo que... debo darte las gracias.
¿Cómo que por qué?
Pues porque me has hecho sonreír cuando no había razones, porque has hecho que a raíz del tiempo, consiga lo que me proponga y... joder, porque te quiero.


viernes, 2 de noviembre de 2012

*

¡Hola a todos! Bueno, hoy quería promocionar un blog que a mí personalmente, me gusta mucho:  http://www.blueyesinthesky.blogspot.com.es/

Es bastante variado, tiene distintas entradas de distintos temas y se expresa bastante bien, en mi opinión.
Bueno, qué os voy a decir yo, entrad y lo veis vosotros mismos. :3
Un saludo, ^^

jueves, 1 de noviembre de 2012

*

Buenos días, tardes o noches. Para todo el que lea esto, quiero pediros disculpas porque llevo mucho tiempo sin aparecer por aquí, la razón principal: estoy escribiendo un libro.
Muchos de vosotros me habéis apoyado en cada relato que he escrito, algunos queríais leer más entradas como las que hice, a otros simplemente os gustaban, y otros me distéis consejos en cada problema que plasmaba en las entradas. Por eso quiero deciros que muchas gracias, a todos mis seguidores, y a todos los que se hayan pasado por aquí, ya sea una vez, o varias.
Gracias a vosotros y a mis amigos, he empezado a escribir un libro hace poco, llevo seis capítulos que de momento, están teniendo éxito entre las pocas personas que han leído los seis capítulos. Ahora mismo estoy trabajando en el séptimo y de momento, va muy bien, y me alegro. Si todo sale bien, cuando acabe mi libro, supongo que lo mandaré a una editorial, y si sale a la venta, pondré los tres primeros capítulos aquí, el título del libro, la fecha en la que sale, etc. Pero esto de escribir un libro es difícil, quiero decir, si no sale a la venta, me quedaré con todo lo aprendido en la experiencia de haberlo escrito, que ya es bastante, y subiré todos los capítulos poco a poco en este blog.
De momento no tengo nada más que decir por ahora, me pongo a trabajar en una nueva entrada para el blog, y después de esa entrada, tengo que daros otra pequeña noticia a todos.

domingo, 16 de septiembre de 2012

El mundo cruel.

¿La realidad? La realidad es que no se puede vivir de ilusiones, que corren malos tiempos para los soñadores y que de pronto, te das de cara con la vida real.
"¿Por qué la vida es tan cruel?" Nos dedicamos a pensarlo todos. ¿Por qué? Porque vemos las cosas de una  forma distinta a la que son, soñamos con cosas imposibles que jamás pasarán y nos invaden con falsas promesas por todos los sitios.
Siempre nos engañamos a nosotros mismos para sentirnos bien, pero después llega ese día en el que te das cuenta de que te has estado mintiendo a ti mismo todo este tiempo, y comienzas a sentirte mal, entonces, te haces débil...
Caras tristes, sonrisas caídas y todo por culpa de no poder ver cómo es el mundo en realidad. Por eso, tenemos que enfrentarnos al mundo tal y como es, sin engañarnos, sin vivir de ilusiones, sin creer que todo va bien...


lunes, 10 de septiembre de 2012

Ya no sé qué hacer.

Salgo a la calle, y lo primero que pienso, es tu nombre.
Mis ganas de verte, las noches pasadas inventándome tu voz, pensando en tu mirada, y ya no puedo aguantarme.
Poco a poco los días se nublan, y con ello, pasan a ser menos las veces que te veo por ahí, por lo tanto, son menos sonrisas y menos miradas dedicadas a mí. Quizás ya te hayas echado novia.
Sí, pasan los días, mis ganas de verte aumentan, tengo sólo quince años, para dieciséis, pero... Existe una posibilidad, por pequeña que sea, en la que puede que me haya obsesionado por ti.
Pero dejarte escapar no estaba en mis planes, y es lo que ahora mismo estoy haciendo, estoy dejando que pase el tiempo, sin hablar contigo, tantas veces que he ido a verte al trabajo, para ahora tirar la toalla. Tampoco entraba en mis planes pillarme de ti... Ni recordar tu sonrisa todos los días de mi vida.
Ahora las noches se me hacen largas sin poder verte, ya no es lo mismo, sueño con tu sonrisa perfecta, tus ojos grandes y marrones, y tus tatuajes. Ahora ya no es lo mismo, no son sonrisas y miradas, son caras tristes y sonrisas falsas.
Tú sí tienes algo por lo que vivir, yo no tengo nada, me encuentro en lo más bajo de la Tierra, y seguramente no encuentre un camino que vaya recto hacia la felicidad. Aunque tal vez me esté obsesionando y mi felicidad no seas tú, no lo sé, ni siquiera sé lo que voy a hacer si te vuelvo a ver.



lunes, 3 de septiembre de 2012

El chico de los tatuajes.

¿Cómo puedo explicar ésto?
Digamos que es un amor imposible, una obsesión con tus tatuajes en los brazos irresistible, una montaña rusa que no me deja en paz.
Tú estás ahí dentro, sin poder hablarme, me miras y sonríes, pero eso no me vale.
¿No te das cuenta de que cada vez me gustas más? Que puede parecerte una tontería, pero lo único por lo que entro en ese sitio es para verte a ti, ya me sé de memoria todos tus horarios, y aunque estés trabajando, cada vez que entro y me ves, noto cómo tú pones toda tu atención en mí, pero... ¿por qué sólo en mí? ¿No ves que hay chicas más guapas que también te miran? ¿No te das cuenta de que tus compañeras de trabajo son más altas y más guapas que yo?
Me siento impotente, de no poder ir, y decirte algo, pero en todo caso: ¿qué iba a decirte?
Yo, una chica de dieciséis años, a un chico de quién sabe cuántos, ¿diecinueve? ¿Veinte? O incluso más de veinte...
Sí, mis amigas se ríen cada vez que les hablo de éste tema, pero, ¿qué pasa? ¿No puedo soñar?
Y yo las entiendo, porque sí, ir a tomar un café sólo para verte, no es normal, pero me siento a gusto, ¿no lo entendéis? Para mí no es un solo flechazo de decir: "Qué bueno está, me gusta." Y punto. No es solo eso, es haber cruzado miradas, y sonrisas con un chico que me atrae, y sí, de momento sólo es físicamente, pero quiero conocerte.
No sé si dejarte una nota y marcharme corriendo, no sé a qué hora sales al descanso, lo que sí sé, es que me tienes embobada con tus tatuajes negros en los brazos.

jueves, 30 de agosto de 2012

Que os echo de menos...

Temblamos, sentimos miedo, ¿y qué?
Es entonces cuando nos damos cuenta de la importancia de las cosas, cuando sabemos qué hemos hecho mal y dónde la hemos cagado.
Es ahí, cuando nos damos cuenta de todas las personas que han pasado a nuestro alrededor y quiénes han merecido la pena y quiénes están mejor fuera de tu vida.
¿Te duele? ¿Te duele que ésa persona ya no esté contigo? Entonces la querías.
¿Qué es lo que susurras en sueños? Su nombre. Pero ya no está, se ha ido, y no va a volver.
Te gustaba cuando te cogía de la mano a tus tres años de edad y te llevaba al parque.
Te encantaba cuando hacías algo bien, y como regalo, te compraba un helado, pero se te caía por tu pequeña cara, y él tenía que limpiarte con el pañuelo de tela que siempre llevaba en el bolsillo de su pantalón.
Siempre querías que te cogiese en brazos él, pero llegó ese día, en el que tú creciste, y entonces no pudo contigo, y tú llorabas, llorabas porque ya no te prestaba todo su cariño.
Y un día cogió un catarro, pero su tos no era normal, veías cómo cada vez le costaba más y más respirar...
¿Era un sólo catarro? Lo comprobaste meses después, cuando su tos se desvanecía cada vez más mientras estaba atado a una máquina que decían que era bueno para él.
¿Dónde está tu abuelo? Te preguntabas una y otra vez, pero a tus tres años, tus padres sólo te respondían: están de vacaciones.
Pero esas vacaciones ya duran demasiado, y he comprendido que no va a volver nunca, jamás.
Aunque su vago recuerdo siempre estará presente en tu mente, y sobre todo en tu corazón.
Le echas de menos. Echas de menos a tus abuelos. A los cuatro.

¿Y qué puedo hacer? ¿Desahogarme cogiendo una hoja y un bolígrafo? A mis quince años de edad, casi dieciséis he comprendido que lo que la vida te da, al rato te lo quita, y que tienes que ser feliz con lo que tienes. Que quizá sea duro, seguramente lo sea, pero eres fuerte. También he comprendido, que no hacen falta muchos años, para que te des cuenta de que una persona merece la pena que permanezca a tu lado, y que no hay que desperdiciar el tiempo que pasas junto a esa persona. 
Y que, pase lo que pase, mi corazón seguirá manteniendo en vida a mis abuelos, a los cuatro.

miércoles, 29 de agosto de 2012

¿Mis amigas? Sí, son ellas.

Son ellas, por las que pierdo la cabeza, por las que me muerdo las uñas, por las que pienso en todos los momentos pasados juntas.
¿Qué? ¿Alguien las ha hecho daño? ¿A quién hay que matar?
Vamos, no es un simple sentimiento, es amistad, mucha gente no sabe qué es eso.
Amistad es llorar cuando tu amigo está llorando, compartir sonrisas cuando tu amigo está riéndose, apoyarle en sus caídas, y sobre todo ayudarle cuando quiera levantarse.
Porque si a mis amigos les hacéis caerse siete veces, yo hago que se levanten ocho veces.
Porque si a mis amigos les haces llorar, vas a saber qué es llorar de verdad.
Porque si a mis amigos, les haces algo, yo te hago el doble.

¿Sabéis? Hemos compartido muchos momentos: buenos, y malos, pero sobre todo buenos. Y eso no se olvida, no se olvidan nuestros abrazos en los peores momentos y nuestras risas en los buenos. No se olvidan los gestos que sólo nosotras entendemos. No se olvidan los sábados en el baño de aquel bar, compartiendo secretos. No se olvidan las tardes de lluvia encerradas en casa, pero aún así en contacto siempre.

Simplemente jamás podré olvidaros, porque cuando yo estuve mal, vosotras os quedasteis a mi lado, soportasteis mis lloreras y mis malas caras y ahora tenéis que soportar mi felicidad a vuestro lado, porque simplemente, sobran las palabras cuando hay tanto sentimiento chicas.
Os quiero mucho, aunque no creo que haga falta decirlo, porque sé que lo sabéis.
Gracias por todo. Aunque sé que nunca podré agradeceros lo que hacéis por mí.

sábado, 25 de agosto de 2012

*

Por ti, ganaría mil batallas, mil juegos de cartas.
Por ti, perdería el cuello, ¿para qué lo quiero si tú no estás para mordérmelo?
Por ti, cruzaría mares, fronteras, pirineos, cordilleras, subiría al cielo para bajarte la nube más bella.
Cada suspiro, cada palabra que sale de tu boca, hace que se pare el tiempo.



miércoles, 22 de agosto de 2012

Podemos llegar al cielo, no nos cuesta nada.

Tocamos las nubes, rayamos el sol y no nos importa cuando se haga de noche.
Hace frío en éste maldito invierno, pero te tengo a mi lado y es lo que importa.

¿La mejor hora? En la que por fin te tengo. ¿La mejor sonrisa? La que tú provocas. ¿El mejor beso? El que tú me das. ¿El mejor abrazo? En el peor momento. ¿La mejor lágrima? La de felicidad. ¿El cielo? El cielo lo alcanzo cuando estoy a tu lado.

Escúchame cuando te grito, porque gritaré lo más bonito para ti, que te quiero.
Escúchame cuando te susurro al oído: "yo te querré por siempre, por siempre, y para siempre."

Estamos a oscuras, ¿y? Yo me sé de memoria el recorrido que hacen tus pecas alrededor de tus mofletes. Cada pequeño gesto que haces al sonreír, cada pequeño gesto de tu cara, me lo sé de memoria.
Y recorrer cada línea de tus manos, cada pequeña curva de tu cuerpo, cada esquina de tu espalda. Aunque tú no lo sepas, me drogué con promesas y acabé con decepciones por todas partes, pero sé que tú jamás me decepcionarás.

TE QUIERO.



miércoles, 15 de agosto de 2012

Quiero encontrarte.

Mi corazón está cansado de esperar.
Y yo te quiero. ¡Claro que te quiero! Pero nosotros no sabemos. No sabemos si esa luz que hay en la noche está hecha para nuestros paseos, o esas estrellas están hechas para que las miremos.

No sabemos si otro día nos encontraremos en aquella pequeña casa, en la que nos conocimos.
Pero yo siempre lo sabré, esas ganas que teníamos de hacernos eternos en aquel columpio en el árbol donde comenzamos a hablar de nosotros.

¿Sabes? Cada noche de Septiembre, miro al cielo, y veo tu nombre escrito con cada una de las estrellas.
Me acuerdo de aquella fecha, mediados de Agosto, en la que por fin, nuestras manos se agarraron fuertes, como si no existiese un mañana, como si no existiese otra persona, solo nosotros, no otros.

Nos ponemos a correr, y tú no puedes cogerme. 
Poco a poco, veo como te vas distanciando, y te pierdo. Y te digo casi susurrando: "Por favor, no te vayas... Permaneceré contigo cada día. Estoy aquí para quedarme." Pero no me escuchas, y solo queda tu sombra, que se desvanece como si de la ceniza de un cigarro se tratase. Ya no te veo, te has ido.

Ahora solo recuerdo aquel día en el que tocabas la guitarra y yo te miraba, y sonreía. Era la canción más bonita del mundo, entonces, no sabía que íbamos a conocernos al día siguiente, pero me gustaste desde ese momento en aquel sitio tan bonito. 

Hoy veo cómo llueve desde mi ventana, y pienso que no te tengo, que me faltas y eres lo mejor que me ha pasado. Hoy veo cómo dos gotas de agua se juntan, y aunque no se conozcan, deciden seguir su camino juntas, ahora han tropezado, y no van a dejar que nadie las separe, hoy veo cómo te echo de menos.

De vuelta a la página, soy un libro a medio leer. Pero eso no importa ya, tengo fe, en que en algún momento, te encontraré.
Estoy atrapada en éste maldito hoyo, esperando cada segundo a que una mano me coja, y que recuerde el recién Agosto.
Si tan solo pudiera encontrar el tiempo, entonces nunca dejaría pasar otro día... Estoy tan harta de ver pasar los minutos mientras no voy a ningún lado...
Esta es mi reacción, de todo lo que siento, me he estado volviendo loca, pensando en ti cada segundo del mes.
¿Lograré encontrarte? Quién sabe.

martes, 14 de agosto de 2012

*-*

¿Qué nos queda? Solo recuerdos, viejos, apagados, que ya no tienen sentido.
Has dejado de hablarme y ahora yo me encierro en un mundo que ni siquiera es el mío.
Al fin y al cabo, nunca he sido libre del todo, nunca he sido libre como para decir que soy feliz, nadie me ha dejado decir lo que siento en un determinado momento, siempre he sido esa tonta que se calla las cosas.
¿Por qué, o cómo? No lo sé, pero me gustaría cambiar, poder decir todo lo que pienso, y no darme la vuelta y mirar hacia atrás para recordar el pasado. ¿Sabes? Es solo que... Estoy cansada de todo esto. Estoy cansada de decir que no puedo, echarme hacia atrás y pensar que no valgo para nada.
No voy a renunciar a mis sonrisas, porque son lo que me impulsan a seguir hacia delante, tampoco voy a renunciar a las sonrisas de otros, por mis problemas, es todo eso lo que hace que pueda seguir adelante.
Así, que: calla, habla, escucha, mira, siente, besa, sonríe, llora, quéjate, haz todo lo que quieras.
No dejes que un recuerdo te nuble el camino, sigue andando, a pesar de los obstáculos.
Porque solo tienes una vida, y es para vivirla.

miércoles, 8 de agosto de 2012

.

¿Sabes lo que se siente al no poder tocarte? ¿Sabes lo que se siente al no poder verte? ¿Lo sabes? No. Entonces, no puedes hablar de cómo me siento.
De que no tengo derecho a estar mal por tenerte a tantos kilómetros... Que no tengo derecho a derramar una lágrima por ti. ¿Que no tengo derecho? ¿Quién eres tú para decidir lo que tengo o no que hacer? Sí, puede que seas el chico del que estoy perdidamente enamorada. Pero tienes que saber, que no soy yo la que controla esos sentimientos, esos que me invaden por dentro y hacen que sienta mariposas en el vientre.
Hablando de mariposas... Quisiera ser una de ellas, volar hacia donde tú te encuentras, y así poder perdernos en ese beso que tanto tiempo llevamos deseando.
Me siento impotente, no puedo hacer nada para poder ir a verte.
Esos ojos, tu sonrisa, tu forma de hablar, tu pelo, tus hoyuelos, tu forma de ser, la manera en la que te enfadas, y el cariño que desprendes. No puedo olvidarlo, por más que me lo pidas... No puedo, soy incapaz.
Cómo nuestros caminos, sin querer, se bifurcan y se separan... Es todo tan difícil.


domingo, 5 de agosto de 2012

Atrapada.

Quiero ser feliz, salir de ésta ciudad, sonreír con motivos.
Quiero gritar, empezar a vivir, dar pasos donde nadie los da.
Salir de casa, gritar tu nombre, coger el tren y marchar al Norte.
Donde nadie pueda obligarnos a no ser felices, donde nadie diga que lo nuestro está prohibido, donde pueda respirar aire limpio y disfrutar de las noches con estrellas.
Dicen que soñar es gratis, pero hacer tus sueños realidad, cueste lo que cueste, es mucho mejor. ¿Lo intentamos? No nos cuesta nada.


sábado, 28 de julio de 2012

*

Ya no puedo ni sonreír, ni siquiera eso. No soy capaz ni de dedicarle una sonrisa a una cámara de fotos. No puedo, me es imposible.
Ya no tengo fuerzas ni para gritar, ni siquiera para comer...
Los pinchazos, me están matando, pero es más grande el dolor de no poder hablar con él. Es más grande el dolor de echarle de menos...
Quizá sea la última vez que escriba algo, porque después de lo que ha pasado, no me quedan ganas.
Yo... te quería.

viernes, 27 de julio de 2012

GRAN BÚSQUEDA DEL TESORO. SOLO TENÉIS QUE PINCHAR EN EL ENLACE.

http://www.lawebdebluejeans.com/2012/07/asi-sera-la-gran-busqueda-del-tesoro.html
Se trata (para los seguidores de Canciones para Paula (la trilogía) o para los que quieran concursar) de un juego que se va a realizar alrededor de toda España, se esconderá un capítulo inédito de Canciones para Paula que nunca se ha publicado, tenéis que tratar de encontrarlo el 14 de Septiembre, Blue Jeans, (Francisco de Paula) dará pistas ese mismo día a través de twitter, para que logréis encontrarlo más fácilmente. Seguidle en twitter para más información y visitad su blog. (@FranciscodPaula)
Muchas gracias. :)

jueves, 26 de julio de 2012

Kilómetros.

Maldita distancia, la que nos separa.
A veces, me gustaría ser el sol que sale cada mañana, el que aguarda tu mirada, y así al menos estaría en todos los sitios del mundo, incluida tu ciudad, podría verte, estar contigo sin que te des cuenta...
¿Sabes? Si al menos pudiera escapar, coger el tren y vía libre, iría, pero son 700 kilómetros los que nos separan, y es todo muy difícil.
Desde que te conocí, solo pienso en el tiempo desperdiciado que no he pasado a tu lado.
Que no tenéis ni idea de la suerte que tenéis de verle cada día, de poder abrazarle y decirle lo que sentís a la cara.
Que siempre soy yo la que sonríe, alza la cabeza y aún con lágrimas en los ojos, susurro: "estoy bien".
Que por mucho que le eche de menos, le diga que le quiero, o le susurre en llamadas de teléfono lo guapo que se le ve a través de la cam, no me vale.
Yo quiero ir allí, estar con él, mirarle a los ojos y perdernos en un maldito beso.
¿Y si cogemos unas tijeras y cortamos los kilómetros? O llamo a Rajoy, y entre tanto recorte que está haciendo, que me haga un favor, y recorte los kilómetros, o el tiempo de ida a su ciudad, en vez de 7 malditas horas, que sean 7 minutos. ¿Qué les cuesta?
Vamos, ¿es tan difícil mantener a una pareja intacta en la distancia? Yo hay veces que no puedo más, que les pego a las paredes, y no tienen la culpa de nada, mancho mi cojín favorito con mis lágrimas, y él no tiene la culpa. Desearía haber nacido solo un poco más cerca... Sólo pedía eso, sólo eso.
De verdad, no os hacéis una pequeña idea de lo que es que te digan: "¿qué vas a hacer esta tarde? ¿me cojo un tren y nos vemos? te necesito". No tenéis ni la menor idea. Y responder: "somos niños, jóvenes, nos faltan aún dos años para ser mayores de edad y podernos ver". Y que él te conteste junto con una carita sonriente: "voy a esperarte, lo que haga falta".
Pero tengo una gran impotencia, porque yo no puedo permitir que eso ocurra, no quiero que él espere por mí, porque no va a poder decir que sí a otras oportunidades, y claro que me gustaría ser la madre de sus hijos, pero... ¿Y si espera tanto que luego no tiene oportunidades con otras? O, ¿y si yo espero tanto que al final me dice que no, o no puede ser lo nuestro? No viviríamos felices, estaríamos mal, y eso es precisamente lo que no quiero. Solo estoy plasmando letras que mi corazón detecta, pero, ¿y si es cierto?
Putos kilómetros...


miércoles, 11 de julio de 2012

Hazme de todo, menos falta.

Calles oscuras, noches frías de verano, y no te tengo a mi lado.
Me faltas tú, tu sonrisa de ángel y tu mirada fija en mis ojos. Tus labios, ásperos y finos, mojados con los míos, cómplices de nuestro amor. Me falta tu olor a perfume, cuando te abrazo.
Tengo nostalgia, de ti, de nuestras manos entrelazadas cuando paseamos por la calle, de nuestros juegos de niños, que acabamos con un beso, de nuestras tardes de vicio, fumándonos la felicidad. De estar contigo a todas horas, solos, rozándonos los labios, de tener ganas de ti, de drogarme con tu mirada, fundida en la mía.
No lo entiendes, me estremezco cuando estoy a tu lado, tiemblo, y siento que te quiero, que eres lo que me hace falta. 
Y ese saludo, de por la mañana, que no se me olvida.Y es que siempre te despiertas junto a mí, me miras, sonríes y me dices: "cada día eres más guapa".
Me haces feliz, "esto es eterno", dijiste. Pero ya no estás, y me haces falta.



viernes, 6 de julio de 2012

Hoy, he salido de casa, y mientras iba a hacer unos recados, me he perdido, sí, soy de lo más tonta.
He seguido a una mariposa, y me he dejado llevar, pero eso no ha sido todo, me ha llevado hasta el campo, y yo como una idiota persiguiendo una mariposa, como cuando era pequeña. Adivinad. Me he encontrado con un viejo señor, y le he preguntado que dónde estaba, que me había perdido, y mis padres seguro que estaban preocupadísimos.
Pero el señor solo se ha limitado a sonreír, y a decirme que pasara al jardín de su casa.
Decidí pasar, ¿por qué? Aún no lo sé, pero cuando entre... ¡Aquello era precioso! Madre mía, jamás había visto unos rosales tan cuidados, y unos claveles tan bonitos. Había uno de los rosales que me llamaba mucho la atención... Las rosas, ¡eran azules!


No puede ser cierto, nunca había visto unas rosas azules, ¿existen de verdad? Dios, seguro que ese señor las ha teñido, no puede ser cierto.
Para mi asombro, esas flores existían de verdad, el señor me contó una historia muy bonita sobre aquellas rosas.

Cuenta la leyenda, que un embajador chino, tenía una hija, pero ésta, no quería casarse.
Su padre estaba desesperado, y la hija entonces, le puso una condición: se casaría con el hombre que la trajera una rosa azul. 
Todos los pretendientes, se retiraron, excepto uno, que le llevó a la princesa un zafiro tallado en forma de rosa. Pero ella le dijo: yo no quiero una joya en forma de rosa pintada de azul, quiero una rosa azul de verdad.
Muchos otros pretendientes, llegaron a la princesa, con excitantes regalos, rosas azules pintadas, tintadas, etc.
Pero la muchacha no aceptó nada de eso, de pronto, apareció un músico por la puerta, ofreciéndole una rosa, blanca, ésta, lo miró y le dijo, lo mismo que a los otros, pero el músico, no se rindió, le dijo a la muchacha, que si a las doce de esta misma noche, la rosa, no era azul, se iba, pero mientras tanto, el chico, le pidió una cita. La princesa, aceptó.
Pasaron una noche espectante, incluso hubo besos, la princesa, se había enamorado del músico...
Las doce, ninguno de los dos se acuerda de la rosa, pero su padre sí, y llegó con una rosa blanca en la mano, y le dijo a su hija: esta rosa, no se ha convertido aún en azul.
La princesa, contestó a su padre: no es una rosa azul, pero es la rosa que esperaba.


Después de esa humilde historia, el señor, me regaló una rosa azul, y me especificó el camino de vuelta a la ciudad. He comprendido, que lo bueno, se hace esperar, y que, tal vez, una persona, no sea por fuera tan perfecta como una rosa azul, pero por dentro, lleva todo el azul que quieres. No hay que mirar el exterior de la persona, lo que importa, es lo de dentro.

¡Riiiiiiiiiing! Mi despertador ha sonado, ¿pero qué...? ¿Ha sido todo un sueño? ¿De verdad? Parecía real.
Dios, no me lo creo. Ha sido solo un sueño, pero... Encima de mi mesilla de noche, hay un vaso con un poco de agua y dentro, ¡una rosa azul! No puede ser verdad. Dios.
Mi madre entra en la habitación, me ha preguntado que si me gustaba esa rosa de ahí, la he dicho que sí, que es preciosa, me ha explicado que un señor, con una gran barba blanca, ha venido sonriente, y se la ha entregado, incluso ha dicho: para su hija. ¿Cómo sabe que vivo aquí ese señor? Dios, es él, seguro.
Meses después, me di cuenta de que todo fue un sueño, pero... Las casualidades existen.

miércoles, 20 de junio de 2012

Siempre hay un momento en el que los caminos se separan, tomamos otras direcciones, y listo. Nuevo camino, nuevas personas por conocer y nuevas experiencias por vivir.
El fuego se convierte en agua, y el agua en fuego.
Comenzamos a llorar, y no sabemos por qué, simplemente sentimos que hemos sido demasiado fuertes en la vida, hemos soportado mil cosas, y ahora explotamos.
No nos damos cuenta, pero nos estamos destrozando la vida, un cigarro para tranquilizarte, y alcohol para olvidar. Pero, ¿olvidar qué? Las ganas de querernos, la adrenalina producida por el primer beso, y el amor que sentimos por esa persona que nos ha olvidado por completo.
El billete para coger ese tren juntos se me escapa de las manos, y vuela lento, como un huracán. Desaparece, como aquel pañuelo que perdí cierto día. Y la seda se convierte en un papel de fumar.
¿Y qué? ¿Acaso al que tengo al lado le importa? Pues no, la verdad es que seguramente no sepa nada de mi, ni siquiera sabe cómo me llamo.
Somos títeres, y representamos nuestras vidas en una obra continua que no tiene fin. Y como títeres que somos, muchos guardan un corazón debajo de esa madera, un corazón que duele.

He decidido que voy a coger unas piezas, construiré una casa de lego, y si las cosas salen mal, siempre podemos destruirla.

viernes, 8 de junio de 2012

¿Problemas?

No somos felices. ¿Por qué? Pues porque somos títeres, enloqueciendo por un par de gramos. Todos locos, pero somos humanos.
Un par de afirmaciones que nos den esa seguridad, montamos nuestra película, nos inventamos los personajes, y solo con eso nos vale para "ser felices".

Tenemos complejo de sonrisa hasta las orejas, y son pocas, muy pocas las sonrisas que regalamos. Tenemos esa manía de llorar cada día, porque ya es una rutina, no nos damos cuenta, de que a nuestro alrededor no todo va mal, nos pensamos que nosotros tenemos mala suerte porque no tenemos a esa persona a nuestro lado. Pero, ¿pensamos en los que de verdad tienen problemas? Miras a tu alrededor, y ves la vida de otras personas destrozada, moratones en la espalda, y en la cara, maltratos no a simple vista, pero a simple alma. Divorcios, pérdidas de la gente a la que quieres, y almas sufriendo por el dolor.

¿Te has dado cuenta? Todo tiene sentido, ¿a que ahora tu problema es mínimo si lo comparas con el de estas personas? 
Sonríe, porque tienes a los mejores padres del mundo, los mejores hermanos, la mejor familia y los mejores amigos, sonríe, porque no tienes una cicatriz que te recuerde el último golpe que te dieron. Sonríe, no tienes una enfermedad que paraliza todo tu cuerpo, ni tienes una enfermedad importante.
Muchas veces tratamos a la gente enferma mal, si tiene el VIH, ¿es guarra? 
¿Has pensado alguna vez que esa chica que tiene el VIH ha podido ser violada, forzada a hacer algo que no quería? No, ¿verdad? Ahora ya no te parece una guarra, sientes pena.
Por eso tenemos que tratar de pensar más en esas personas que lo pasan mal, y que pueden estar más cerca de lo que piensas.
¿Y las flacuchas? ¿A qué viene eso? Anoréxia, se llama así, ¿patas de palo? Para nada, chicas o chicos valientes que se someten día a día a la tortura de que les insulten, chicas y chicos valientes, que luchan por engordar un kilo.
¿Gordas? No, son personas, igual que tú. Quizá comen menos que un anoréxico, y engordan sin querer, ¿sabes? Es una enfermedad, y a muchas de las que insultas la tienen, seguramente no te pares a pensar en todo esto, pero pueden recaer en una bulimia por cada insulto que las digas. Daño psicológico, es lo que hacéis.
Llamamos putas a las chicas que buscan dinero a cambio de sexo, y muchas de ellas no tienen para comer, no tienen para mantener a su hijo, o a su familia, eso tampoco te lo has planteado, ¿verdad? 

Tienes suerte de no necesitar dinero, tienes suerte de no necesitar una silla de ruedas, o un medicamento de por vida, de tener a tus padres contigo, tus hermanos o hermanas...
Así, que piensa por un momento el problema que tienes, y luego compáralo con todos estos. 

Sonreír, dar un abrazo, o un beso, es gratis, no lo desperdicies. 
¡Ah! Y ten cuidado al salir ahí afuera, hace frío para los ángeles que quieren volar.

sábado, 26 de mayo de 2012

Sentimos que volvemos a nacer cuando damos nuestro primer beso, cuando le entregamos por segunda vez los labios a la persona que queremos, y por tercera vez le abrimos el corazón.
Pensamos que seremos felices de por vida, que cuando estáis cerca el uno del otro nada ni nadie puede separaros, que lleváis tres citas y las que os quedan.
Cuarta cita y tu corazón se dispara, cuando estás con él sonríes cada segundo del día, os dais de la mano, y es como si hubieses estado a su lado toda una vida.
"¡Estamos saliendo!" Es lo que piensas en la quinta cita, y él, te lo confirma, estáis saliendo.
Una sensación de frío recorre tu descubierta espalda, ya son finales de Agosto, y empieza a hacer un poco de brisa, él te ofrece su chaqueta, y tú te la pones, hueles ese perfume que llevaba puesto el día que os conocisteis, te encanta.

Lleváis un mes juntos, y tu sonrisa te delata, ¡te encanta estar a su lado!
Entre unos cuantos besos, caricias y algún que otro abrazo te ha enamorado por completo, su manera de ser, de enfrentarse a los problemas y la personalidad que tiene, te tiene loca. Tiene diecinueve años, pero a ti no te importa, solo te saca tres años, y en el amor, la edad no tiene importancia.

Dos meses y medio, él está llorando, ha discutido con sus padres y solo le queda su moto, y una mochila que ha cogido con cuatro trapos y su tarjeta de crédito, porque es lo único que le queda...
Te pide que te vayas con él a otro lado de la ciudad, pero tú tienes clase, eres menor, y no puedes irte de aquí, tienes a tu familia y tus amigos, y aunque él lo es todo, no vale la pena.
Pero la verdad es que no sabes que harías sin él, ni quieres saberlo.
La decisión es tuya, escaparte, y vivir junto a él, o quedarte, echarle de menos, y pasarlo mal.
Pero ya es demasiado tarde cuando te das cuenta de que vas agarrada a su cintura y en una moto conducida por él. Veinte kilómetros te separan de tu ciudad, de tu familia, tus amigos y tus estudios.
Es extraño, no has derramado lágrimas, y te sientes feliz de poder largarte con él, cambiar de vida.
Pero no te haces una idea de los obstáculos que esto conlleva.

Una semana más en un lugar alejado de la ciudad, estáis durmiendo juntos en el albergue en el que decidisteis permanecer, las cosas se complican.
Es de día, los rayos de sol se meten por la ventana y os despiertan, ya no tenéis dinero...
Tus padres te han llamado más de veinte veces, y tú solo les has dejado un mensaje diciendo: "estoy bien, no os preocupéis, un beso." Crees que con eso es suficiente, pero no... Tus padres siguen insistiendo cada vez más, incluso tus hermanas, y algún que otro primo tuyo, "¡dejadme en paz!" piensas tú, decides apagar el móvil, solo te queda un 25% de batería y tiene que durar...
Tu novio no está, joder, ¿dónde se ha metido? Vas directa a las duchas del albergue, a ver si por un casual le ves allí. Escuchas unas cuantas risas en una de las duchas y piensas: "seguro que es una pareja tan enamorada como mi novio y yo". Pero de repente escuchas la voz de tu novio diciendo: "te quiero" y está justo detrás de la ducha de 'la pareja feliz'. Abres la puerta y te les encuentras ahí, dándose besos, abrazándose y queriéndose, tu novio y una chica rubia, parece que se lo pasan bien, sales corriendo y te abruman los recuerdos con él, no puedes creerte lo que está pasando, estabas tan enamorada...
Joder, a no sé cuántos kilómetros de tus amigas, seguro que ahora estarían a tu lado apoyándote, pero no, decidiste marcharte con él, porque pensaste que no pasaría nada, ahora te das cuenta de las personas que de verdad importan y las que no...
Ha pasado un mes, no has dejado de recibir mensajes de tu ex, y ahora estás más unida a tus amigas, tu ex no para de repetirte que no hizo nada, ¿que no hizo nada? Le pillaste liándose con otra... No paras de llorar, era todo tan perfecto... Joder.
Ahora vas a centrarte más en tu vida, no quieres que nadie te arruine el momento. Sonríes, sin razones, pero lo haces... Y al final solo te queda eso, una sonrisa encharcada en lágrimas.

viernes, 25 de mayo de 2012

Es ella, la más grande.

Ella es la que me dice que no, cuando hago las cosas mal, la que me apoya cuando lo necesito, la que me saca la mejor de mis sonrisas.
Es ella por la que dejo de hacer las cosas malas, y me pongo a hacer las buenas.
Es ella, la más especial por la que sufro cuando llora, cuando está mal...
Y es que no eres una amiga, eres más que eso, que eres como una hermana para mi, y es que podríamos llevar la misma sangre, porque somos prácticamente iguales.
Que te quiero, joder, y eso es lo que importa, que has estado ahí siempre que te he necesitado y al final eso es lo que cuenta, las risas, los abrazos, las ganas de estar contigo, bailando juntas, compartiendo momentos que no olvidaré.
¿Momentos malos? Que yo recuerde, ninguno, ¿momentos buenos? Todos diferentes, únicos y cada cual mejor que el anterior.
¿Y qué quieres que te diga que no te haya dicho ya? Que cada sonrisa a tu lado, me da fuerzas para seguir adelante, cada abrazo me ayuda a sujetar el mundo que se me cae a cachos, cada momento a no olvidarte jamás, y es que para mi, esta amistad es eterna.
¿Sabes? Hay quienes dicen que esto de la amistad no dura, pero la nuestra no tiene fin, tampoco recuerdo su principio, es como si de siempre hubiésemos sido amigas, como si siempre te hubiese contado cada problema que he tenido, como si eternamente tu sonrisa me ha hecho grande día a día.
¿Sabes esa sensación que tiene la gente cuando hace sonreír a alguien? Pues yo sí, porque las veces que te he hecho sonreír me ha hecho sentirme especial a tu lado, me encanta poder hacer que una persona cambie extremadamente el gesto de su cara, y más si se trata de una gran sonrisa como la tuya.
¿Sabes la de sonrisas que me sacas tú al día? No, ¿verdad? Bueno, tú piensa que al día me sacas más de mil, y las cuentas te las dejo a ti, ¡que yo soy de letras! Jajajajaja, bueno pequeña, quiero que sepas, que siempre vas a tener un hueco gigante en mi corazón, seguramente, el que ocupas tú es el más grande de todos, porque ahora mismo, eres lo más grande que tengo en la vida, y no quiero perderte, no quiero que mi corazón se quede vacío. Y aquí me pongo seria, porque quiero que sepas, que me tienes en las malas, y sobre todo en las buenas, ¿y todos esos momentos que nos quedan por vivir? Bueno, todos esos momentos, llegarán. Y que duren, que duren mucho, porque para eso eres mi cuqui.
Quererte se me queda corto, gracias por todo, Isa. 

lunes, 21 de mayo de 2012

Lo imaginario, y lo real.

Tal vez el tiempo me dé la razón, tal vez no sea tu sonrisa la razón de mi existir.
Quizá tú y yo no estemos destinados, pero yo no puedo cambiar lo que por ti siento. No puedo decirle a mi corazón que cambie de rumbo enseguida, o que quiera a otra persona distinta, no es posible, ¿entiendes?
Muchas veces, he intentado olvidarte, cambiar mi dirección del camino, pero siempre me he dado con un muro que no me dejaba pasar, ni decir lo que realmente quería.
Puede ser, que estos días me hayas notado cambiada, o simplemente, no me hayas notado. Lo mejor para mi, es que te olvide, tal vez necesite un tiempo, quizá mucho, pero será lo mejor. ¿Esto complica nuestra relación como amigos? Pues sí, la verdad es que sí, porque yo jamás podré tratarte como un amigo... Siempre que hable contigo diré: "era él", "le quería", "tuve que olvidarle para ser feliz", o cosas muy parecidas.

Pero, ¿ésta es la realidad? La respuesta correcta es: no.
La realidad es que te sigo queriendo, pienso en ti cada día, cuando me levanto sonrío porque he soñado contigo, y cuando me acuesto, solamente pienso en la imagen de tu sonrisa. Cuando me hablas un escalofrío recorre todo mi cuerpo, comienzo a temblar, y siento unas incómodas pero verdaderas mariposas en la barriga. 
La realidad es que quiero olvidarte, pero no encuentro ninguna razón para hacerlo, las estúpidas ganas de hablar contigo aumentan cada día, no sé por qué no lo hago. Tal vez sienta miedo, miedo de perderte, miedo de enamorarme hasta tal punto que puedas hacerme un daño inmenso. 

A pesar de todo esto, sigo queriéndote, porque el amor es ciego, con obstáculos, pero precioso.
Obviamente, todo el mundo trata de ser perfecta junto a su pareja, o junto a la persona a la que quiere, pero yo, ¿yo? No voy a cambiar por nadie, no voy a tratar de ser perfecta, soy Alba, encantada de conocerte.

martes, 15 de mayo de 2012

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Todo empezó con un "hola", una mirada y una sonrisa que me hacía cosquillas por todo mi cuerpo.
Después llegaron esas estúpidas ganas de abrazarte fuertemente y no soltarte jamás, esas ganas de clavar mi mirada en la tuya y no parpadear, porque tus ojos son los más bonitos que he visto nunca. Y nunca los voy a poder olvidar.
Más tarde me fijé en tus labios, esos carnosos y apetecibles labios, rojos y me entraron unas impresionantes ganas de besarles, de no separar mis labios de los tuyos.
Dos días después te busco y no te encuentro, me rallo y no hablo con nadie... Pero una sonrisa me emociona al ver una petición de amistad en "Tuenti", y es tuya: "hola."
Te acepto, no hablamos, simplemente no paro de mirar tu perfil.
Pero un mes después me olvido completamente de ti, no sé por qué pero no me llamas la atención...
Dos meses, todavía sigo pensando en cómo comenzó nuestra conversación, ahora eres mi amigo, qué raro, ¿no? Contigo sonrío, te cuento las cosas, me las cuentas tú... Y nos hacemos íntimos. Pero algo falla, me vuelvo a pillar por ti...
Han pasado cuatro meses de conocerte y me estoy obsesionando con mirar tu perfil una y otra vez, y otra más por si acaso.
Ahora me rallo más que antes, consigues sacar esas lágrimas que hacía tiempo que no salían, tal vez, desde verano del año pasado. No, esas lágrimas ya no habían vuelto a salir desde entonces.
Quedamos, hablamos, nos conocemos más, hablamos cada día, cada noche, cada madrugada...
Te echo de menos, ya hace unos días que no cruzamos palabra, y no entiendo por qué, nos hemos ido distanciando poco a poco y eso no me gusta nada...
Te hablo, no te hablo...mierda, te desconectas.
Ha pasado ya un mes y todavía te sigo echando de menos, nuestra forma de ser ha cambiado demasiado desde hace unos días y en fin... Ya no eres el mismo de siempre.
Pero ya no importa, tengo que olvidarte, tantas ralladas me afectan y esto no está bien...
Al fin y al cabo, seguiremos siendo amigos.

miércoles, 9 de mayo de 2012

¿Sabes? A veces necesitas desconectar de todo, ponerte los cascos y la música a todo volumen para darte cuenta de que existe un mundo mejor en tu cabeza. Para dejar de lado los problemas y sonreír, aunque sea un instante.
Darte cuenta de que en esta vida, si no sonríes, no tienes las de ganar, que no todo es malo, que hay que ver el lado bueno de las cosas. Que aunque no lo tenga, alguien pondrá esa sonrisa por ti, y te dirá: "tu sonrisa me hace ser feliz". Y es ahí cuando te das cuenta de que tu sonrisa no solo te hace feliz a ti, sino a los que están a tu alrededor, y a los que te quieren de verdad.
Y es que de vez en cuando, hacer cosquillas, no viene mal, producir un poco de risa en tu interior, y estar contento, que todo el mundo se merece ser feliz. Incluso tú, la persona que está leyendo esto, mereces ser feliz, ser querido o querida, y sonreír todos los días, aunque no tengas razones para hacerlo.

martes, 1 de mayo de 2012

Need you.

Él estaba ahí, hablando con esas cinco chicas, y me hacía sentir inferior...como si no le importase.
Pero de repente me miró, sonrío y me saludó, ahí fue cuando me hizo sentir la chica más especial del mundo entero, sus ojos clavados en los míos, una mirada profunda...
Dos besos, sus labios en mi mejilla y de fondo una canción que no sé cómo se llama... 
La barra del bar, a su lado, un cubata, dos chupitos y más de dos sonrisas dirigidas hacia el lado izquierdo de la barra, donde se encuentra él... 
No me doy cuenta, pero me estoy enamorando... Verle a él es lo único en lo que pienso ese día, y le vi, pero como siempre, nunca me atrevo a hablarle... Nunca me atrevo a mirarle a los ojos y decirle: 'te quiero'
Y pasan los días, y no me olvido de ese sábado...

Estoy en clase y solo pienso en ti, en matemáticas encuentro las fórmulas para saber si estoy enamorada y lo supe al momento. En lengua, encuentro las palabras para decirte lo que siento... Sociales y veo los sitios más bonitos para visitar contigo... Dibujo y pinto un corazón con tu inicial dentro... Y en educación física comienzo a correr para los días que me toque hacerlo detrás de ti cuando te quieras ir...

Hoy hace sol, un día perfecto para verte, seguro que vas a ese sitio que sabemos tú y yo, o a lo mejor te quedas estudiando en casa...quién sabe.
Esta mañana he estado hablando contigo, pero no sé si te acuerdas... Ya no me quedan excusas para hablar contigo, pero lo necesito. 
Incluso mi madre me pregunta si sigo hablándote, anoche me dijo si seguía enamorada de ti, y es difícil, pero sí, lo sigo estando...

Y son los pequeños detalles los que me enamoran. 

Y es que te necesito a mi lado, dados de la mano, sé que no es posible, pero no te haces una idea de lo que te quiero.

viernes, 27 de abril de 2012

Una mala pasada.

Entré en el hospital  y me dijeron que estabas en la habitación 305, era un pasillo muy largo y una enfermera me acompañaba hasta tu localización. Y ahí estaba habitación número 305, tenía miedo de entrar, porque supe al momento que si estabas allí no ibas a tener buena cara, ibas a estar incómodo y quién iba a saber lo que te pasaba...
Entré y ahí estabas, dormido, con cara de enfermo, de dolor, te habían puesto suero y me daba miedo que fuese algo grave, tu mano asomaba por debajo de la sábana blanca y yo te la cogí y comencé a llorar, te apreté la mano con fuerza, pero sin hacerte demasiado daño; lo justo para no dejarte escapar nunca más.
Te susurré al oído que te quería, y te dejé la carta que te estuve escribiendo durante mi visita, mientras dormías, en ella ponía textualmente:

"Hola, sé que se te va a hacer raro leer esta carta, y más viniendo de mi, pero quiero decirte que he sufrido mucho por tu estado, no sé qué te pasa, he tenido que mentirles a las enfermeras y decirles que era tu prima para que me dejasen pasar. Necesitaba verte, te he cogido de la mano, y la tenías fría, más bien, congelada.
Echo de menos mirarte cuando pasas por los pasillos del colegio, echo de menos sonreírte y llamarte: 'payaso', en plan cariñoso. 
¿Por qué te digo esto ahora? Porque lo necesito, no puedo estar sin ti, sin picarte, sin verte más de dos días seguidos y sin hablar contigo aunque solo sea un 'hola'.
Te voy a decir una cosa, pero me tienes que prometer que vas a creértelo y que vas a responderme a esta carta... Te quiero, y no como amigo, estos meses después de conocerte me he enamorado de ti, me he quedado petrificada cuando me hablabas y cuando me sonreías, ¿no te diste cuenta nunca? Eres lo más importante que tengo ahora y pase lo que pase, quiero que sepas que voy a estar a tu lado."

Han pasado tres días, quiero ir a verte, habitación 305, todavía lo recuerdo.
Llego al hospital, me dirijo a tu habitación, pero no estás, ¡Dios mío! Te necesito y necesito una respuesta y ¿no estás? 
Le pregunto a una enfermera y me dice que te han traspasado a la UVI, pero, eso es malo, ¿verdad?
¿Qué te ha pasado? Le digo a la enfermera que necesito verte, pero me dice que no puedo pasar.
Ella no mira, me escapo, dirección: UVI.
Hay muchos pacientes, pero casualmente hay una lista y veo tu nombre, sección 2, habitación 1, pero, hay un problema, estas en la lista de: 'estado crítico'.
Me estoy asustando. Mierda. Viene un médico, me he puesto un traje verde, para poder pasar a tu habitación y verte de cerca... Dicen que con esos trajes se puede pasar a la habitación ¿no?
Te veo, pero la habitación está cerrada, tienes una máquina a tu lado, y no parece nada bueno...
Decido arriesgarme y le pregunto a un médico qué es exactamente lo que te pasa, le digo que soy 'tu prima'.
Dice que estás en coma, que no saben qué ha pasado, pero me ha dicho que le dio una carta antes de quedarse en coma, dice el médico que es para mi, si de verdad soy su prima. Se la arrebato de las manos inmediatamente y comienzo a llorar, la leo:

"Hola pequeña, me ha alegrado mucho ver esta carta, y sobre todo tuya, aunque no solamos hablar diariamente yo también te echo de menos, estos últimos meses te he cogido un cariño impresionante y necesito decirte que me gustas. No sé qué me pasa, el pasado jueves me mareé y los médicos dicen que tengo que estar en observación para que me hagan pruebas, no te preocupes, seguro que no es nada malo.
'Hey', después de que pase todo esto, podríamos intentar algo, ¿no crees? Sería perfecto. Espero tu respuesta. Te quiero"

Recupero la consciencia y el médico me pregunta: 
-¿Te encuentras bien? A ver si ahora vamos a tener que ingresarte a ti...
-Lo siento, es todo muy difícil...
-Lo sé, pequeña, pero tienes que ser fuerte, tu primo saldrá de esta...
-Ni siquiera es mi primo, usted no lo entiende.
-No me hacen falta palabras, tus lágrimas lo dicen todo, le quieres, ¿verdad?
-No se imagina usted cuánto...
-Te informaremos de su estado, pero no puedes volver a entrar aquí, está prohibido, sé que te hace falta verle, pero es imposible, hoy te lo he permitido porque es el primer día pero no debes entrar más.
-De acuerdo señor, pero todo esto es muy duro para mi... 
-No me llames señor, que solo tengo 'cuarenta y pocos', me llamo Sebastián.
-Muy bien Sebastián, gracias por todo, ya me voy, pasaré por aquí cada día y preguntaré por usted para que me diga cómo va él... Gracias otra vez, ¡hasta pronto!
-Bien, te informaré, tranquila. Gracias a ti, no pasa gente así todos los días, la mayoría de la gente no entiende que nosotros no salvamos vidas, nosotros lo intentamos. ¡Hasta muy pronto!
 

He llegado a casa y me he tumbado en mi cama, no puedo más, no hay fuerzas... La raya de mis ojos se ha desvanecido, pero no me importa, ahora mismo solo quiero que se recupere...

He ido varios días al hospital, he hablado con Sebastián, ha pasado una semana y aún sigue en coma... Eso es malo, muy malo... No me gusta nada.

Un mes, voy a ir a preguntarle a Sebastián... Ni siquiera me he maquillado, ya no tengo ganas de nada, tengo los ojos rojos por llorar tanto y por el insomnio, hace dos días que no pruebo bocado y me alimento a base de agua... Me afecta mucho. 

-Lo siento, ya no está en la habitación, ni en la UVI... - me dice Sebastián.
-¿Qué? ¡No me puedes hacer esto, le necesito! ¡No habéis hecho todo lo que podíais! ¡Deberíais de haber intentado más soluciones! - digo con lágrimas en los ojos.
-Está en casa. Tranquilízate, no me habías dejado acabar. - dice sonriendo Sebastián.

Lo reconozco, estoy llorando. Le he pedido disculpas a Sebastián por gritarle tanto, las ha aceptado. Estoy corriendo, no tengo respiración, pero las fuerzas que me quedan las utilizo para ir a buscarle. ¡Le estoy viendo! Sale de su panadería habitual con un pan bajo el brazo, corro, corro, corro más, le abrazo, necesitaba su tacto. 

Dos días más tarde.
Hemos hablado sobre todo esto, ¡estamos saliendo! Me ha explicado lo que le había pasado... ¡Un gran susto!
Me ha dicho lo mucho que me quiere, esto va a durar mucho tiempo, lo sé. Ahora sonrío todos los días, y él a mi lado también, sé que me quiere, y que le amo. 
Sebastián (el médico) me ha dicho que tenga cuidado con él, que puede sufrir mareos, que le cuide bien y que vigile sus comidas para ver si mete las vitaminas necesarias en su dieta, hasta dentro de un mes no va a poder volver a jugar al fútbol, pero no le importa, porque me tiene a mi para acompañarle en sus tardes solo.

Un tiempo después.
Llevamos un año y tres meses juntos, y esto va 'viento en popa', cada día le quiero más, no ha vuelto a tener ningún problema con su salud, pero sigo cuidando de él. Sus padres, ya me conocen; y mis padres a él también. De hecho, nuestros padres a veces quedan para tomar el café y se llevan muy bien.
Me alegro mucho de que mi novio esté bien, y sobre todo de haber empezado algo que será eterno a su lado.
Le quiero.


domingo, 22 de abril de 2012

se perdió el amor.

Aquella noche, acabé con lágrimas en los ojos. Con unas negras lágrimas que caían por mis mofletes y que me quitaban la raya negra de mis ojos verdes...
Puse la única canción en mi reproductor que me hace llorar de verdad y acabé recordando esos momentos a su lado que me hacían sonreír, y con una botella de vodka en mis manos comencé a beber a palo seco, secando con el pañuelo que él me prestó cada una de las lágrimas que salían de mis ojos por recordarte...
Esa noche fue la peor de todas, me quité los tacones y me senté en el sofá del comedor con la botella bajo mis brazos y ese álbum de fotos que teníamos juntos, su canción favorita no dejaba de sonar, fueron 3 minutos insoportables.
Mi cabeza daba vueltas a todo lo que tenía a mi alrededor y yo pensaba que estaba loca, pero eran los efectos del alcohol, llevaba media botella bebida y tan solo dos minutos sollozando como una tonta.
Esa noche le perdí, él se largó, tomó el camino incorrecto y me dejó como si de un perro abandonado se tratase...
Y al final lo que queda es una botella de alcohol medio vacía, al lado de un álbum de fotos quemado por la ira.
Y vi cómo ese álbum se prendía por dentro, abierto por el medio de las fotos, dejando al descubierto mi última sonrisa junto a él... Dejando al descubierto el amor, que poco a poco se acabó y me dejó vacía como esa botella que se terminó, con la última frase de aquella canción de amor. 
Lo último que escuché fue un 'te quiero' y me desvanecí, ahí, en el sofá de mi casa, quieta como un koala cuando duerme, quieta como un beso que se queda atrapado en una foto. 

sábado, 14 de abril de 2012

Que lo que quiero es que vengas y me des un beso sin control alguno.
Que vengas con una sonrisa y me digas que me quieres, que quieres estar conmigo hasta la muerte.
Y que te sientes a mi lado cuando me veas cabizbaja y me digas: "¿qué te pasa?". Y yo responderte: "te he echado de menos todo este tiempo". Fundirnos en un beso de esos en los que se para el tiempo y querernos.
Es que no puedo, es imaginar una vida junto a ti y que me salga automáticamente la sonrisa más bonita, de oreja a oreja, que me tiemblen las manos y sentir mariposas en el estómago.

A veces, siento que debería olvidarte, pero no puedo, soy incapaz, te quiero mucho y te he cogido tanto cariño que echo de menos hablar contigo, quedar contigo, y reírme contigo.
No puedo soportar la forma en la que miras a las demás chicas y en la que me miras a mi, pero no puedo hacer nada, porque tú y yo solo somos amigos, no tengo razones para estar celosa, porque no somos novios...



martes, 10 de abril de 2012

Es un sin sentido.

Que cuando se te rompe el mundo en pedazos, tienes que ser fuerte y soportarlo, recoger todos los pedacitos de este mundo y volverlos a colocar todos en su sitio, volver a empezar desde cero.
Por muchos sentimientos que humedezcan tus ojos, tienes que ser fuerte, y aún con lágrimas en los ojos ser fuerte y decir con una sonrisa: 'estoy bien'.
Por muy mal que estés, por muy triste, siempre hay alguien que te saca una sonrisa, que te ayuda a no pensar en ese problema que tienes en mente.
Sé que es difícil, yo misma lo estoy viviendo ahora, estoy viviendo un amor imposible, que llevo más de cuatro meses 'pillada' de él, de su dulce sonrisa, de sus apetitosos besos... Que él no se da cuenta del daño que me hace cuando nos enfadamos, o simplemente cuando está con otras... No se hace ni una mínima idea de lo mucho que me duele, todo es tan sumamente difícil sin él a mi lado...
Podemos vivir sin azúcar, podemos vivir sin móviles, podemos vivir sin ordenador, o sin televisión, pero no podemos vivir sin amor.
Nunca, jamás en la vida me había pasado esto con alguien, tengo ganas de verle todo el tiempo, de quedar con él, de hablar con él, de reírme con él, de picarme con él, tengo ganas de él.
Y es que siento 'mariposas en la barriga' cuando paso por su lado, cuando el viento me susurra su nombre, o cuando suena su canción favorita en la radio o en mi reproductor de música...
Y sé que duele, duele mucho cuando él no siente lo mismo, cuando él solo te ve como una simple amiga, o ni siquiera eso... Cuando te mira, te sonríe y te dice: 'hola'; se te hace el corazón más grande, palpita rápida y fuertemente, y lo sientes, sientes que es él...
Pero a pesar de todo, no te quiere, y sonríes, sonríes porque sabes que al mundo le gusta verte feliz, sabes que si no sonríes tus amigos van a preguntarte qué te pasa y no tienes ganas de dar la misma explicación una y otra vez...
A pesar de todo, le quieres y él no, y lo que queda es nada.
Pero tienes que saber que, si una chica te quiere, a pesar de todo lo mal que se lo has hecho pasar, ella es la elegida, es ella.
Sonríe, vale la pena ser feliz.

jueves, 5 de abril de 2012

Déjame saltar sobre la arena, volverme loca, dar vueltas escuchando mi canción favorita, sintiéndome libre, perder mi tiempo hablando contigo, déjame.
Salir de mi casa, ir a verte al colegio, recogerte a la salida, llamarte 'imbécil' y querernos.
Déjame soñar, que para eso soy libre, déjame coger cerillas y quemar mi libro favorito, para que así se convierta en infinito, en cenizas.
Déjame salir de fiesta, divertirme, cogerte de la mano y bailar como locos.
Déjame ser feliz, darte un beso en la boca y saborear tu último trago de coca-cola en tus labios, déjame susurrarte al oído lo mucho que te quiero y lo mucho que lo voy a hacer, déjame pintarte en la palma de la mano un símbolo infinito y apriétalo con fuerza contra tu pecho, es solo tuyo.
Déjame ser tuya.

martes, 3 de abril de 2012

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Es el principio de algo grande, algo se avecina, perdemos el control y nos cogemos de la mano.

Es amor, es eso que sentimos el uno por el otro. Eso que nos hace abrazarnos, querernos, dibujarnos un infinito en la espalda y recordar una fecha.

Y somos como Romeo y Julieta, nos escondemos de la gente que nos hace daño, pero aún así, somos felices, somos personas y sentimos lo mismo el uno por el otro.

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viernes, 30 de marzo de 2012

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Nuestra sonrisa.

Es tan fácil sonreír y tan difícil hacerlo de verdad.
A veces conoces el por qué de tu sonrisa, y quién la provoca, pero otras veces sonríes solo por quedar bien, porque aunque todo te va mal, siempre tienes la capacidad de estar aún con lágrimas en los ojos y decir con una sonrisa: "estoy bien".
Porque aunque tu mundo se caiga, o se rompa en pedazos, siempre está él para sujetártelo o para pegarte con celo los trocitos rotos.
Y siempre está él para que tu sonrisa parezca cada día más bonita, más grande, más verdadera.
Y sabes que es él el elegido porque es el único que puede hacerte reír cuando estás llorando, cambiar tus lágrimas por besos y caricias, y esos abrazos que solamente él sabe dar.


sábado, 24 de marzo de 2012

Prometo amarte todos los días de mi vida.

Das 365 vueltas a mi cabeza cada año, 31 al mes, 7 a la semana, 24 al día y 60 al minuto.
Con un solo gesto, puedes hacer que sea feliz para el resto de mi vida. Un solo beso que me devuelva a la realidad. Que me devuelva contigo, a tu lado.
Y es que cuando te veo, la piel se me pone de gallina, me sube la adrenalina, como si me hubiese colocado a besos tuyos, y me encuentro como en el paraíso.
Luego llega la parte en la que tengo que saludarte, que es para mi un vicio inconfesable, es como el principio de mi historia, es lo que me hace abrir los ojos y decir: cada día estás más guapo.
Después comienzo a temblar, no sé qué decirte, pero una mirada es suficiente para que te des cuenta de lo que te quiero, me brillan los ojos...
Y más tarde es cuando siento que debo darte un abrazo para que no te escapes de mi lado, para que no te vayas como la última vez, para que no me dejes sola. Y siento que te necesito cerca, que no es solo quererte, que estoy dispuesta a amarte para siempre.
Tal vez, no sea la chica más guapa del mundo, tal vez no, pero puedo llegar a hacerte sentir la mejor persona del mundo cuando estás a mi lado, puedo hacerte sonreír cuando estás mal, puedo apoyarte, llorar contigo si hace falta cuando lo necesites. Puedo hacer eso y más, y todo lo hago por ti.
Bailamos al son de ninguna canción, esperando al lado del reloj la hora de irnos a casa, la hora de despedirnos. Pero no llega, y nos quedamos ahí como una pareja solitaria, comenzamos a hablar, de nosotros.
Acabo de decirte que te quiero, y nuestros labios se funden en un beso, un beso apasionado, y pronuncias mi nombre con esa voz que me encanta, y me dices que me quieres, que quieres pasar cada momento a mi lado, protegerme de los problemas y perderte conmigo por el mundo... Yo comienzo a llorar, no puedo, es el sueño perfecto, es lo que siempre había querido.
Y de repente, me dices que te cante al oído, y lo hago, te canto tu canción favorita, y te encanta.
Es un cuento sin final, porque nosotros no vamos a darle final a una historia que no la tiene, somos infinitos.

viernes, 23 de marzo de 2012

Bright eyes - First day of my life

El primer día de mi vida.

que te quiero

Llegas y ocurre. Y te das cuenta en ese mismo momento de que ha pasado y de que todo se ha terminado, de que ya no tienes a nadie que te apoye y que nadie se da cuenta de que te pasa algo, solo él. 
Él está ahí para todo, para sacarte una puta sonrisa con un solo gesto, con un solo: "¿qué te pasa?" 
Y es solo eso lo que me hace seguir adelante y darme cuenta de lo mucho que te quiero, de lo mucho que me haces falta, tú y tu mirada, esa que me hace tan grande. 

sábado, 17 de marzo de 2012

Tú.

Es solamente oír tu voz y se me produce un escalofrío que me pone la piel de gallina. Un intenso placer que me dice al oído: "¡háblale!"
Y mientras tanto tú sigues ahí, me saludas y mi corazón comienza a latir intensamente, y nuestra conversación es tan extremadamente larga, que no termina, pero tú tienes que irte, nos despedimos lentamente y con dos besos, y a mi, me encantaría susurrarte al oído: "te quiero".
Pero no soy capaz, no soy capaz de decirte que el que me gustas eres tú, que no hay otro, que hablar contigo todos los días es lo que me mantiene de pie.
Y que cada vez que nos enfadamos, estoy mal, quiero morirme, y dejo de comer, de prestarle atención a mis amigos, mi familia... Los que de verdad me quieren. Y esto solo lo hago por ti, por que en tan solo unos meses, me has demostrado que puedo confiar en ti, que puedo contarte mis cosas sin que te rías o sin que te importen, que guardo la fecha en la que te conocí en mi diario, guardo cada palabra que me dijiste el primer día...
Pero todo esto es tan difícil para mi, como para ti.
Decirte que te quiero podría ser el gran error de mi vida, o quizá el mayor milagro de todos, pero no puedo, mi orgullo me lo impide, mi timided me lo prohíbe.

May I - Trading Yesterday.


Solo son rayadas de cabeza, fotos que no concuerdan y sonrisas que no me llegan.

No te vayas por favor.

Que por muchos te quiero que te haya dicho, o por muchos abrazos que te haya dado, tú sigues sin darte cuenta, sin darte cuenta de que por ti, daría mi vida, por ti, haría un  monumento.
Y te vas, coges el camino más largo del bosque y te pierdes, y te busco, te busco por todas partes pero ya no estás.
Y solamente se me humedecen los ojos, mis lágrimas se vuelven negras por el rimel de mis ojos, y solo veo un bosque abandonado. Sin fuerzas para seguir, me quedo ahí tirada como una tonta, pensando que volverás, creyendo que regresarás conmigo como en aquellos viejos tiempos.
Solo se me vienen a la cabeza viejos recuerdos que me hacen llorar aún más, esos ojos tuyos verdes, tu pelo largo, y tu sonrisa perfecta. Y esas fotos que tenemos juntos, que tú romperás y yo guardaré. Ese vacío que me dejas dentro, que solo me lo llenabas cuando nos reíamos juntos, con tus bromas y tus cosquillas.
Que te quiero, y eso nada lo va a cambiar.