Ya no puedo ni sonreír, ni siquiera eso. No soy capaz ni de dedicarle una sonrisa a una cámara de fotos. No puedo, me es imposible.
Ya no tengo fuerzas ni para gritar, ni siquiera para comer...
Los pinchazos, me están matando, pero es más grande el dolor de no poder hablar con él. Es más grande el dolor de echarle de menos...
Quizá sea la última vez que escriba algo, porque después de lo que ha pasado, no me quedan ganas.
Yo... te quería.
sábado, 28 de julio de 2012
viernes, 27 de julio de 2012
GRAN BÚSQUEDA DEL TESORO. SOLO TENÉIS QUE PINCHAR EN EL ENLACE.
http://www.lawebdebluejeans.com/2012/07/asi-sera-la-gran-busqueda-del-tesoro.html
Se trata (para los seguidores de Canciones para Paula (la trilogía) o para los que quieran concursar) de un juego que se va a realizar alrededor de toda España, se esconderá un capítulo inédito de Canciones para Paula que nunca se ha publicado, tenéis que tratar de encontrarlo el 14 de Septiembre, Blue Jeans, (Francisco de Paula) dará pistas ese mismo día a través de twitter, para que logréis encontrarlo más fácilmente. Seguidle en twitter para más información y visitad su blog. (@FranciscodPaula)
Muchas gracias. :)
Se trata (para los seguidores de Canciones para Paula (la trilogía) o para los que quieran concursar) de un juego que se va a realizar alrededor de toda España, se esconderá un capítulo inédito de Canciones para Paula que nunca se ha publicado, tenéis que tratar de encontrarlo el 14 de Septiembre, Blue Jeans, (Francisco de Paula) dará pistas ese mismo día a través de twitter, para que logréis encontrarlo más fácilmente. Seguidle en twitter para más información y visitad su blog. (@FranciscodPaula)
Muchas gracias. :)
jueves, 26 de julio de 2012
Kilómetros.
Maldita distancia, la que nos separa.
A veces, me gustaría ser el sol que sale cada mañana, el que aguarda tu mirada, y así al menos estaría en todos los sitios del mundo, incluida tu ciudad, podría verte, estar contigo sin que te des cuenta...
¿Sabes? Si al menos pudiera escapar, coger el tren y vía libre, iría, pero son 700 kilómetros los que nos separan, y es todo muy difícil.
Desde que te conocí, solo pienso en el tiempo desperdiciado que no he pasado a tu lado.
Que no tenéis ni idea de la suerte que tenéis de verle cada día, de poder abrazarle y decirle lo que sentís a la cara.
Que siempre soy yo la que sonríe, alza la cabeza y aún con lágrimas en los ojos, susurro: "estoy bien".
Que por mucho que le eche de menos, le diga que le quiero, o le susurre en llamadas de teléfono lo guapo que se le ve a través de la cam, no me vale.
Yo quiero ir allí, estar con él, mirarle a los ojos y perdernos en un maldito beso.
¿Y si cogemos unas tijeras y cortamos los kilómetros? O llamo a Rajoy, y entre tanto recorte que está haciendo, que me haga un favor, y recorte los kilómetros, o el tiempo de ida a su ciudad, en vez de 7 malditas horas, que sean 7 minutos. ¿Qué les cuesta?
Vamos, ¿es tan difícil mantener a una pareja intacta en la distancia? Yo hay veces que no puedo más, que les pego a las paredes, y no tienen la culpa de nada, mancho mi cojín favorito con mis lágrimas, y él no tiene la culpa. Desearía haber nacido solo un poco más cerca... Sólo pedía eso, sólo eso.
De verdad, no os hacéis una pequeña idea de lo que es que te digan: "¿qué vas a hacer esta tarde? ¿me cojo un tren y nos vemos? te necesito". No tenéis ni la menor idea. Y responder: "somos niños, jóvenes, nos faltan aún dos años para ser mayores de edad y podernos ver". Y que él te conteste junto con una carita sonriente: "voy a esperarte, lo que haga falta".
Pero tengo una gran impotencia, porque yo no puedo permitir que eso ocurra, no quiero que él espere por mí, porque no va a poder decir que sí a otras oportunidades, y claro que me gustaría ser la madre de sus hijos, pero... ¿Y si espera tanto que luego no tiene oportunidades con otras? O, ¿y si yo espero tanto que al final me dice que no, o no puede ser lo nuestro? No viviríamos felices, estaríamos mal, y eso es precisamente lo que no quiero. Solo estoy plasmando letras que mi corazón detecta, pero, ¿y si es cierto?
Putos kilómetros...
A veces, me gustaría ser el sol que sale cada mañana, el que aguarda tu mirada, y así al menos estaría en todos los sitios del mundo, incluida tu ciudad, podría verte, estar contigo sin que te des cuenta...
¿Sabes? Si al menos pudiera escapar, coger el tren y vía libre, iría, pero son 700 kilómetros los que nos separan, y es todo muy difícil.
Desde que te conocí, solo pienso en el tiempo desperdiciado que no he pasado a tu lado.
Que no tenéis ni idea de la suerte que tenéis de verle cada día, de poder abrazarle y decirle lo que sentís a la cara.
Que siempre soy yo la que sonríe, alza la cabeza y aún con lágrimas en los ojos, susurro: "estoy bien".
Que por mucho que le eche de menos, le diga que le quiero, o le susurre en llamadas de teléfono lo guapo que se le ve a través de la cam, no me vale.
Yo quiero ir allí, estar con él, mirarle a los ojos y perdernos en un maldito beso.
¿Y si cogemos unas tijeras y cortamos los kilómetros? O llamo a Rajoy, y entre tanto recorte que está haciendo, que me haga un favor, y recorte los kilómetros, o el tiempo de ida a su ciudad, en vez de 7 malditas horas, que sean 7 minutos. ¿Qué les cuesta?
Vamos, ¿es tan difícil mantener a una pareja intacta en la distancia? Yo hay veces que no puedo más, que les pego a las paredes, y no tienen la culpa de nada, mancho mi cojín favorito con mis lágrimas, y él no tiene la culpa. Desearía haber nacido solo un poco más cerca... Sólo pedía eso, sólo eso.
De verdad, no os hacéis una pequeña idea de lo que es que te digan: "¿qué vas a hacer esta tarde? ¿me cojo un tren y nos vemos? te necesito". No tenéis ni la menor idea. Y responder: "somos niños, jóvenes, nos faltan aún dos años para ser mayores de edad y podernos ver". Y que él te conteste junto con una carita sonriente: "voy a esperarte, lo que haga falta".
Pero tengo una gran impotencia, porque yo no puedo permitir que eso ocurra, no quiero que él espere por mí, porque no va a poder decir que sí a otras oportunidades, y claro que me gustaría ser la madre de sus hijos, pero... ¿Y si espera tanto que luego no tiene oportunidades con otras? O, ¿y si yo espero tanto que al final me dice que no, o no puede ser lo nuestro? No viviríamos felices, estaríamos mal, y eso es precisamente lo que no quiero. Solo estoy plasmando letras que mi corazón detecta, pero, ¿y si es cierto?
Putos kilómetros...
miércoles, 11 de julio de 2012
Hazme de todo, menos falta.
Calles oscuras, noches frías de verano, y no te tengo a mi lado.
Me faltas tú, tu sonrisa de ángel y tu mirada fija en mis ojos. Tus labios, ásperos y finos, mojados con los míos, cómplices de nuestro amor. Me falta tu olor a perfume, cuando te abrazo.
Tengo nostalgia, de ti, de nuestras manos entrelazadas cuando paseamos por la calle, de nuestros juegos de niños, que acabamos con un beso, de nuestras tardes de vicio, fumándonos la felicidad. De estar contigo a todas horas, solos, rozándonos los labios, de tener ganas de ti, de drogarme con tu mirada, fundida en la mía.
No lo entiendes, me estremezco cuando estoy a tu lado, tiemblo, y siento que te quiero, que eres lo que me hace falta.
Y ese saludo, de por la mañana, que no se me olvida.Y es que siempre te despiertas junto a mí, me miras, sonríes y me dices: "cada día eres más guapa".
Me haces feliz, "esto es eterno", dijiste. Pero ya no estás, y me haces falta.
Me haces feliz, "esto es eterno", dijiste. Pero ya no estás, y me haces falta.
viernes, 6 de julio de 2012
Hoy, he salido de casa, y mientras iba a hacer unos recados, me he perdido, sí, soy de lo más tonta.
He seguido a una mariposa, y me he dejado llevar, pero eso no ha sido todo, me ha llevado hasta el campo, y yo como una idiota persiguiendo una mariposa, como cuando era pequeña. Adivinad. Me he encontrado con un viejo señor, y le he preguntado que dónde estaba, que me había perdido, y mis padres seguro que estaban preocupadísimos.
Pero el señor solo se ha limitado a sonreír, y a decirme que pasara al jardín de su casa.
Decidí pasar, ¿por qué? Aún no lo sé, pero cuando entre... ¡Aquello era precioso! Madre mía, jamás había visto unos rosales tan cuidados, y unos claveles tan bonitos. Había uno de los rosales que me llamaba mucho la atención... Las rosas, ¡eran azules!
No puede ser cierto, nunca había visto unas rosas azules, ¿existen de verdad? Dios, seguro que ese señor las ha teñido, no puede ser cierto.
Para mi asombro, esas flores existían de verdad, el señor me contó una historia muy bonita sobre aquellas rosas.
Cuenta la leyenda, que un embajador chino, tenía una hija, pero ésta, no quería casarse.
Su padre estaba desesperado, y la hija entonces, le puso una condición: se casaría con el hombre que la trajera una rosa azul.
Todos los pretendientes, se retiraron, excepto uno, que le llevó a la princesa un zafiro tallado en forma de rosa. Pero ella le dijo: yo no quiero una joya en forma de rosa pintada de azul, quiero una rosa azul de verdad.
Muchos otros pretendientes, llegaron a la princesa, con excitantes regalos, rosas azules pintadas, tintadas, etc.
Pero la muchacha no aceptó nada de eso, de pronto, apareció un músico por la puerta, ofreciéndole una rosa, blanca, ésta, lo miró y le dijo, lo mismo que a los otros, pero el músico, no se rindió, le dijo a la muchacha, que si a las doce de esta misma noche, la rosa, no era azul, se iba, pero mientras tanto, el chico, le pidió una cita. La princesa, aceptó.
Pasaron una noche espectante, incluso hubo besos, la princesa, se había enamorado del músico...
Las doce, ninguno de los dos se acuerda de la rosa, pero su padre sí, y llegó con una rosa blanca en la mano, y le dijo a su hija: esta rosa, no se ha convertido aún en azul.
La princesa, contestó a su padre: no es una rosa azul, pero es la rosa que esperaba.
Después de esa humilde historia, el señor, me regaló una rosa azul, y me especificó el camino de vuelta a la ciudad. He comprendido, que lo bueno, se hace esperar, y que, tal vez, una persona, no sea por fuera tan perfecta como una rosa azul, pero por dentro, lleva todo el azul que quieres. No hay que mirar el exterior de la persona, lo que importa, es lo de dentro.
¡Riiiiiiiiiing! Mi despertador ha sonado, ¿pero qué...? ¿Ha sido todo un sueño? ¿De verdad? Parecía real.
Dios, no me lo creo. Ha sido solo un sueño, pero... Encima de mi mesilla de noche, hay un vaso con un poco de agua y dentro, ¡una rosa azul! No puede ser verdad. Dios.
Mi madre entra en la habitación, me ha preguntado que si me gustaba esa rosa de ahí, la he dicho que sí, que es preciosa, me ha explicado que un señor, con una gran barba blanca, ha venido sonriente, y se la ha entregado, incluso ha dicho: para su hija. ¿Cómo sabe que vivo aquí ese señor? Dios, es él, seguro.
Meses después, me di cuenta de que todo fue un sueño, pero... Las casualidades existen.
He seguido a una mariposa, y me he dejado llevar, pero eso no ha sido todo, me ha llevado hasta el campo, y yo como una idiota persiguiendo una mariposa, como cuando era pequeña. Adivinad. Me he encontrado con un viejo señor, y le he preguntado que dónde estaba, que me había perdido, y mis padres seguro que estaban preocupadísimos.
Pero el señor solo se ha limitado a sonreír, y a decirme que pasara al jardín de su casa.
Decidí pasar, ¿por qué? Aún no lo sé, pero cuando entre... ¡Aquello era precioso! Madre mía, jamás había visto unos rosales tan cuidados, y unos claveles tan bonitos. Había uno de los rosales que me llamaba mucho la atención... Las rosas, ¡eran azules!
No puede ser cierto, nunca había visto unas rosas azules, ¿existen de verdad? Dios, seguro que ese señor las ha teñido, no puede ser cierto.
Para mi asombro, esas flores existían de verdad, el señor me contó una historia muy bonita sobre aquellas rosas.
Cuenta la leyenda, que un embajador chino, tenía una hija, pero ésta, no quería casarse.
Su padre estaba desesperado, y la hija entonces, le puso una condición: se casaría con el hombre que la trajera una rosa azul.
Todos los pretendientes, se retiraron, excepto uno, que le llevó a la princesa un zafiro tallado en forma de rosa. Pero ella le dijo: yo no quiero una joya en forma de rosa pintada de azul, quiero una rosa azul de verdad.
Muchos otros pretendientes, llegaron a la princesa, con excitantes regalos, rosas azules pintadas, tintadas, etc.
Pero la muchacha no aceptó nada de eso, de pronto, apareció un músico por la puerta, ofreciéndole una rosa, blanca, ésta, lo miró y le dijo, lo mismo que a los otros, pero el músico, no se rindió, le dijo a la muchacha, que si a las doce de esta misma noche, la rosa, no era azul, se iba, pero mientras tanto, el chico, le pidió una cita. La princesa, aceptó.
Pasaron una noche espectante, incluso hubo besos, la princesa, se había enamorado del músico...
Las doce, ninguno de los dos se acuerda de la rosa, pero su padre sí, y llegó con una rosa blanca en la mano, y le dijo a su hija: esta rosa, no se ha convertido aún en azul.
La princesa, contestó a su padre: no es una rosa azul, pero es la rosa que esperaba.
Después de esa humilde historia, el señor, me regaló una rosa azul, y me especificó el camino de vuelta a la ciudad. He comprendido, que lo bueno, se hace esperar, y que, tal vez, una persona, no sea por fuera tan perfecta como una rosa azul, pero por dentro, lleva todo el azul que quieres. No hay que mirar el exterior de la persona, lo que importa, es lo de dentro.
¡Riiiiiiiiiing! Mi despertador ha sonado, ¿pero qué...? ¿Ha sido todo un sueño? ¿De verdad? Parecía real.
Dios, no me lo creo. Ha sido solo un sueño, pero... Encima de mi mesilla de noche, hay un vaso con un poco de agua y dentro, ¡una rosa azul! No puede ser verdad. Dios.
Mi madre entra en la habitación, me ha preguntado que si me gustaba esa rosa de ahí, la he dicho que sí, que es preciosa, me ha explicado que un señor, con una gran barba blanca, ha venido sonriente, y se la ha entregado, incluso ha dicho: para su hija. ¿Cómo sabe que vivo aquí ese señor? Dios, es él, seguro.
Meses después, me di cuenta de que todo fue un sueño, pero... Las casualidades existen.
miércoles, 20 de junio de 2012
Siempre hay un momento en el que los caminos se separan, tomamos otras direcciones, y listo. Nuevo camino, nuevas personas por conocer y nuevas experiencias por vivir.
El fuego se convierte en agua, y el agua en fuego.
Comenzamos a llorar, y no sabemos por qué, simplemente sentimos que hemos sido demasiado fuertes en la vida, hemos soportado mil cosas, y ahora explotamos.
No nos damos cuenta, pero nos estamos destrozando la vida, un cigarro para tranquilizarte, y alcohol para olvidar. Pero, ¿olvidar qué? Las ganas de querernos, la adrenalina producida por el primer beso, y el amor que sentimos por esa persona que nos ha olvidado por completo.
El billete para coger ese tren juntos se me escapa de las manos, y vuela lento, como un huracán. Desaparece, como aquel pañuelo que perdí cierto día. Y la seda se convierte en un papel de fumar.
¿Y qué? ¿Acaso al que tengo al lado le importa? Pues no, la verdad es que seguramente no sepa nada de mi, ni siquiera sabe cómo me llamo.
Somos títeres, y representamos nuestras vidas en una obra continua que no tiene fin. Y como títeres que somos, muchos guardan un corazón debajo de esa madera, un corazón que duele.
He decidido que voy a coger unas piezas, construiré una casa de lego, y si las cosas salen mal, siempre podemos destruirla.
El fuego se convierte en agua, y el agua en fuego.
Comenzamos a llorar, y no sabemos por qué, simplemente sentimos que hemos sido demasiado fuertes en la vida, hemos soportado mil cosas, y ahora explotamos.
No nos damos cuenta, pero nos estamos destrozando la vida, un cigarro para tranquilizarte, y alcohol para olvidar. Pero, ¿olvidar qué? Las ganas de querernos, la adrenalina producida por el primer beso, y el amor que sentimos por esa persona que nos ha olvidado por completo.
El billete para coger ese tren juntos se me escapa de las manos, y vuela lento, como un huracán. Desaparece, como aquel pañuelo que perdí cierto día. Y la seda se convierte en un papel de fumar.
¿Y qué? ¿Acaso al que tengo al lado le importa? Pues no, la verdad es que seguramente no sepa nada de mi, ni siquiera sabe cómo me llamo.
Somos títeres, y representamos nuestras vidas en una obra continua que no tiene fin. Y como títeres que somos, muchos guardan un corazón debajo de esa madera, un corazón que duele.
He decidido que voy a coger unas piezas, construiré una casa de lego, y si las cosas salen mal, siempre podemos destruirla.
viernes, 8 de junio de 2012
¿Problemas?
No somos felices. ¿Por qué? Pues porque somos títeres, enloqueciendo por un par de gramos. Todos locos, pero somos humanos.
Un par de afirmaciones que nos den esa seguridad, montamos nuestra película, nos inventamos los personajes, y solo con eso nos vale para "ser felices".
Tenemos complejo de sonrisa hasta las orejas, y son pocas, muy pocas las sonrisas que regalamos. Tenemos esa manía de llorar cada día, porque ya es una rutina, no nos damos cuenta, de que a nuestro alrededor no todo va mal, nos pensamos que nosotros tenemos mala suerte porque no tenemos a esa persona a nuestro lado. Pero, ¿pensamos en los que de verdad tienen problemas? Miras a tu alrededor, y ves la vida de otras personas destrozada, moratones en la espalda, y en la cara, maltratos no a simple vista, pero a simple alma. Divorcios, pérdidas de la gente a la que quieres, y almas sufriendo por el dolor.
¿Te has dado cuenta? Todo tiene sentido, ¿a que ahora tu problema es mínimo si lo comparas con el de estas personas?
Sonríe, porque tienes a los mejores padres del mundo, los mejores hermanos, la mejor familia y los mejores amigos, sonríe, porque no tienes una cicatriz que te recuerde el último golpe que te dieron. Sonríe, no tienes una enfermedad que paraliza todo tu cuerpo, ni tienes una enfermedad importante.
Muchas veces tratamos a la gente enferma mal, si tiene el VIH, ¿es guarra?
¿Has pensado alguna vez que esa chica que tiene el VIH ha podido ser violada, forzada a hacer algo que no quería? No, ¿verdad? Ahora ya no te parece una guarra, sientes pena.
Por eso tenemos que tratar de pensar más en esas personas que lo pasan mal, y que pueden estar más cerca de lo que piensas.
¿Y las flacuchas? ¿A qué viene eso? Anoréxia, se llama así, ¿patas de palo? Para nada, chicas o chicos valientes que se someten día a día a la tortura de que les insulten, chicas y chicos valientes, que luchan por engordar un kilo.
¿Gordas? No, son personas, igual que tú. Quizá comen menos que un anoréxico, y engordan sin querer, ¿sabes? Es una enfermedad, y a muchas de las que insultas la tienen, seguramente no te pares a pensar en todo esto, pero pueden recaer en una bulimia por cada insulto que las digas. Daño psicológico, es lo que hacéis.
Llamamos putas a las chicas que buscan dinero a cambio de sexo, y muchas de ellas no tienen para comer, no tienen para mantener a su hijo, o a su familia, eso tampoco te lo has planteado, ¿verdad?
Tienes suerte de no necesitar dinero, tienes suerte de no necesitar una silla de ruedas, o un medicamento de por vida, de tener a tus padres contigo, tus hermanos o hermanas...
Así, que piensa por un momento el problema que tienes, y luego compáralo con todos estos.
Sonreír, dar un abrazo, o un beso, es gratis, no lo desperdicies.
¡Ah! Y ten cuidado al salir ahí afuera, hace frío para los ángeles que quieren volar.
sábado, 26 de mayo de 2012
Sentimos que volvemos a nacer cuando damos nuestro primer beso, cuando le entregamos por segunda vez los labios a la persona que queremos, y por tercera vez le abrimos el corazón.
Pensamos que seremos felices de por vida, que cuando estáis cerca el uno del otro nada ni nadie puede separaros, que lleváis tres citas y las que os quedan.
Cuarta cita y tu corazón se dispara, cuando estás con él sonríes cada segundo del día, os dais de la mano, y es como si hubieses estado a su lado toda una vida.
"¡Estamos saliendo!" Es lo que piensas en la quinta cita, y él, te lo confirma, estáis saliendo.
Una sensación de frío recorre tu descubierta espalda, ya son finales de Agosto, y empieza a hacer un poco de brisa, él te ofrece su chaqueta, y tú te la pones, hueles ese perfume que llevaba puesto el día que os conocisteis, te encanta.
Lleváis un mes juntos, y tu sonrisa te delata, ¡te encanta estar a su lado!
Entre unos cuantos besos, caricias y algún que otro abrazo te ha enamorado por completo, su manera de ser, de enfrentarse a los problemas y la personalidad que tiene, te tiene loca. Tiene diecinueve años, pero a ti no te importa, solo te saca tres años, y en el amor, la edad no tiene importancia.
Dos meses y medio, él está llorando, ha discutido con sus padres y solo le queda su moto, y una mochila que ha cogido con cuatro trapos y su tarjeta de crédito, porque es lo único que le queda...
Te pide que te vayas con él a otro lado de la ciudad, pero tú tienes clase, eres menor, y no puedes irte de aquí, tienes a tu familia y tus amigos, y aunque él lo es todo, no vale la pena.
Pero la verdad es que no sabes que harías sin él, ni quieres saberlo.
La decisión es tuya, escaparte, y vivir junto a él, o quedarte, echarle de menos, y pasarlo mal.
Pero ya es demasiado tarde cuando te das cuenta de que vas agarrada a su cintura y en una moto conducida por él. Veinte kilómetros te separan de tu ciudad, de tu familia, tus amigos y tus estudios.
Es extraño, no has derramado lágrimas, y te sientes feliz de poder largarte con él, cambiar de vida.
Pero no te haces una idea de los obstáculos que esto conlleva.
Una semana más en un lugar alejado de la ciudad, estáis durmiendo juntos en el albergue en el que decidisteis permanecer, las cosas se complican.
Es de día, los rayos de sol se meten por la ventana y os despiertan, ya no tenéis dinero...
Tus padres te han llamado más de veinte veces, y tú solo les has dejado un mensaje diciendo: "estoy bien, no os preocupéis, un beso." Crees que con eso es suficiente, pero no... Tus padres siguen insistiendo cada vez más, incluso tus hermanas, y algún que otro primo tuyo, "¡dejadme en paz!" piensas tú, decides apagar el móvil, solo te queda un 25% de batería y tiene que durar...
Tu novio no está, joder, ¿dónde se ha metido? Vas directa a las duchas del albergue, a ver si por un casual le ves allí. Escuchas unas cuantas risas en una de las duchas y piensas: "seguro que es una pareja tan enamorada como mi novio y yo". Pero de repente escuchas la voz de tu novio diciendo: "te quiero" y está justo detrás de la ducha de 'la pareja feliz'. Abres la puerta y te les encuentras ahí, dándose besos, abrazándose y queriéndose, tu novio y una chica rubia, parece que se lo pasan bien, sales corriendo y te abruman los recuerdos con él, no puedes creerte lo que está pasando, estabas tan enamorada...
Joder, a no sé cuántos kilómetros de tus amigas, seguro que ahora estarían a tu lado apoyándote, pero no, decidiste marcharte con él, porque pensaste que no pasaría nada, ahora te das cuenta de las personas que de verdad importan y las que no...
Ha pasado un mes, no has dejado de recibir mensajes de tu ex, y ahora estás más unida a tus amigas, tu ex no para de repetirte que no hizo nada, ¿que no hizo nada? Le pillaste liándose con otra... No paras de llorar, era todo tan perfecto... Joder.
Ahora vas a centrarte más en tu vida, no quieres que nadie te arruine el momento. Sonríes, sin razones, pero lo haces... Y al final solo te queda eso, una sonrisa encharcada en lágrimas.
Pensamos que seremos felices de por vida, que cuando estáis cerca el uno del otro nada ni nadie puede separaros, que lleváis tres citas y las que os quedan.
Cuarta cita y tu corazón se dispara, cuando estás con él sonríes cada segundo del día, os dais de la mano, y es como si hubieses estado a su lado toda una vida.
"¡Estamos saliendo!" Es lo que piensas en la quinta cita, y él, te lo confirma, estáis saliendo.
Una sensación de frío recorre tu descubierta espalda, ya son finales de Agosto, y empieza a hacer un poco de brisa, él te ofrece su chaqueta, y tú te la pones, hueles ese perfume que llevaba puesto el día que os conocisteis, te encanta.
Lleváis un mes juntos, y tu sonrisa te delata, ¡te encanta estar a su lado!
Entre unos cuantos besos, caricias y algún que otro abrazo te ha enamorado por completo, su manera de ser, de enfrentarse a los problemas y la personalidad que tiene, te tiene loca. Tiene diecinueve años, pero a ti no te importa, solo te saca tres años, y en el amor, la edad no tiene importancia.
Dos meses y medio, él está llorando, ha discutido con sus padres y solo le queda su moto, y una mochila que ha cogido con cuatro trapos y su tarjeta de crédito, porque es lo único que le queda...
Te pide que te vayas con él a otro lado de la ciudad, pero tú tienes clase, eres menor, y no puedes irte de aquí, tienes a tu familia y tus amigos, y aunque él lo es todo, no vale la pena.
Pero la verdad es que no sabes que harías sin él, ni quieres saberlo.
La decisión es tuya, escaparte, y vivir junto a él, o quedarte, echarle de menos, y pasarlo mal.
Pero ya es demasiado tarde cuando te das cuenta de que vas agarrada a su cintura y en una moto conducida por él. Veinte kilómetros te separan de tu ciudad, de tu familia, tus amigos y tus estudios.
Es extraño, no has derramado lágrimas, y te sientes feliz de poder largarte con él, cambiar de vida.
Pero no te haces una idea de los obstáculos que esto conlleva.
Una semana más en un lugar alejado de la ciudad, estáis durmiendo juntos en el albergue en el que decidisteis permanecer, las cosas se complican.
Es de día, los rayos de sol se meten por la ventana y os despiertan, ya no tenéis dinero...
Tus padres te han llamado más de veinte veces, y tú solo les has dejado un mensaje diciendo: "estoy bien, no os preocupéis, un beso." Crees que con eso es suficiente, pero no... Tus padres siguen insistiendo cada vez más, incluso tus hermanas, y algún que otro primo tuyo, "¡dejadme en paz!" piensas tú, decides apagar el móvil, solo te queda un 25% de batería y tiene que durar...
Tu novio no está, joder, ¿dónde se ha metido? Vas directa a las duchas del albergue, a ver si por un casual le ves allí. Escuchas unas cuantas risas en una de las duchas y piensas: "seguro que es una pareja tan enamorada como mi novio y yo". Pero de repente escuchas la voz de tu novio diciendo: "te quiero" y está justo detrás de la ducha de 'la pareja feliz'. Abres la puerta y te les encuentras ahí, dándose besos, abrazándose y queriéndose, tu novio y una chica rubia, parece que se lo pasan bien, sales corriendo y te abruman los recuerdos con él, no puedes creerte lo que está pasando, estabas tan enamorada...
Joder, a no sé cuántos kilómetros de tus amigas, seguro que ahora estarían a tu lado apoyándote, pero no, decidiste marcharte con él, porque pensaste que no pasaría nada, ahora te das cuenta de las personas que de verdad importan y las que no...
Ha pasado un mes, no has dejado de recibir mensajes de tu ex, y ahora estás más unida a tus amigas, tu ex no para de repetirte que no hizo nada, ¿que no hizo nada? Le pillaste liándose con otra... No paras de llorar, era todo tan perfecto... Joder.
Ahora vas a centrarte más en tu vida, no quieres que nadie te arruine el momento. Sonríes, sin razones, pero lo haces... Y al final solo te queda eso, una sonrisa encharcada en lágrimas.
viernes, 25 de mayo de 2012
Es ella, la más grande.
Ella es la que me dice que no, cuando hago las cosas mal, la que me apoya cuando lo necesito, la que me saca la mejor de mis sonrisas.
Es ella por la que dejo de hacer las cosas malas, y me pongo a hacer las buenas.
Es ella, la más especial por la que sufro cuando llora, cuando está mal...
Y es que no eres una amiga, eres más que eso, que eres como una hermana para mi, y es que podríamos llevar la misma sangre, porque somos prácticamente iguales.
Que te quiero, joder, y eso es lo que importa, que has estado ahí siempre que te he necesitado y al final eso es lo que cuenta, las risas, los abrazos, las ganas de estar contigo, bailando juntas, compartiendo momentos que no olvidaré.
¿Momentos malos? Que yo recuerde, ninguno, ¿momentos buenos? Todos diferentes, únicos y cada cual mejor que el anterior.
¿Y qué quieres que te diga que no te haya dicho ya? Que cada sonrisa a tu lado, me da fuerzas para seguir adelante, cada abrazo me ayuda a sujetar el mundo que se me cae a cachos, cada momento a no olvidarte jamás, y es que para mi, esta amistad es eterna.
¿Sabes? Hay quienes dicen que esto de la amistad no dura, pero la nuestra no tiene fin, tampoco recuerdo su principio, es como si de siempre hubiésemos sido amigas, como si siempre te hubiese contado cada problema que he tenido, como si eternamente tu sonrisa me ha hecho grande día a día.
¿Sabes esa sensación que tiene la gente cuando hace sonreír a alguien? Pues yo sí, porque las veces que te he hecho sonreír me ha hecho sentirme especial a tu lado, me encanta poder hacer que una persona cambie extremadamente el gesto de su cara, y más si se trata de una gran sonrisa como la tuya.
¿Sabes la de sonrisas que me sacas tú al día? No, ¿verdad? Bueno, tú piensa que al día me sacas más de mil, y las cuentas te las dejo a ti, ¡que yo soy de letras! Jajajajaja, bueno pequeña, quiero que sepas, que siempre vas a tener un hueco gigante en mi corazón, seguramente, el que ocupas tú es el más grande de todos, porque ahora mismo, eres lo más grande que tengo en la vida, y no quiero perderte, no quiero que mi corazón se quede vacío. Y aquí me pongo seria, porque quiero que sepas, que me tienes en las malas, y sobre todo en las buenas, ¿y todos esos momentos que nos quedan por vivir? Bueno, todos esos momentos, llegarán. Y que duren, que duren mucho, porque para eso eres mi cuqui.
Quererte se me queda corto, gracias por todo, Isa.
Es ella por la que dejo de hacer las cosas malas, y me pongo a hacer las buenas.
Es ella, la más especial por la que sufro cuando llora, cuando está mal...
Y es que no eres una amiga, eres más que eso, que eres como una hermana para mi, y es que podríamos llevar la misma sangre, porque somos prácticamente iguales.
Que te quiero, joder, y eso es lo que importa, que has estado ahí siempre que te he necesitado y al final eso es lo que cuenta, las risas, los abrazos, las ganas de estar contigo, bailando juntas, compartiendo momentos que no olvidaré.
¿Momentos malos? Que yo recuerde, ninguno, ¿momentos buenos? Todos diferentes, únicos y cada cual mejor que el anterior.
¿Y qué quieres que te diga que no te haya dicho ya? Que cada sonrisa a tu lado, me da fuerzas para seguir adelante, cada abrazo me ayuda a sujetar el mundo que se me cae a cachos, cada momento a no olvidarte jamás, y es que para mi, esta amistad es eterna.
¿Sabes? Hay quienes dicen que esto de la amistad no dura, pero la nuestra no tiene fin, tampoco recuerdo su principio, es como si de siempre hubiésemos sido amigas, como si siempre te hubiese contado cada problema que he tenido, como si eternamente tu sonrisa me ha hecho grande día a día.
¿Sabes esa sensación que tiene la gente cuando hace sonreír a alguien? Pues yo sí, porque las veces que te he hecho sonreír me ha hecho sentirme especial a tu lado, me encanta poder hacer que una persona cambie extremadamente el gesto de su cara, y más si se trata de una gran sonrisa como la tuya.
¿Sabes la de sonrisas que me sacas tú al día? No, ¿verdad? Bueno, tú piensa que al día me sacas más de mil, y las cuentas te las dejo a ti, ¡que yo soy de letras! Jajajajaja, bueno pequeña, quiero que sepas, que siempre vas a tener un hueco gigante en mi corazón, seguramente, el que ocupas tú es el más grande de todos, porque ahora mismo, eres lo más grande que tengo en la vida, y no quiero perderte, no quiero que mi corazón se quede vacío. Y aquí me pongo seria, porque quiero que sepas, que me tienes en las malas, y sobre todo en las buenas, ¿y todos esos momentos que nos quedan por vivir? Bueno, todos esos momentos, llegarán. Y que duren, que duren mucho, porque para eso eres mi cuqui.
Quererte se me queda corto, gracias por todo, Isa.
lunes, 21 de mayo de 2012
Lo imaginario, y lo real.
Tal vez el tiempo me dé la razón, tal vez no sea tu sonrisa la razón de mi existir.
Quizá tú y yo no estemos destinados, pero yo no puedo cambiar lo que por ti siento. No puedo decirle a mi corazón que cambie de rumbo enseguida, o que quiera a otra persona distinta, no es posible, ¿entiendes?
Muchas veces, he intentado olvidarte, cambiar mi dirección del camino, pero siempre me he dado con un muro que no me dejaba pasar, ni decir lo que realmente quería.
Puede ser, que estos días me hayas notado cambiada, o simplemente, no me hayas notado. Lo mejor para mi, es que te olvide, tal vez necesite un tiempo, quizá mucho, pero será lo mejor. ¿Esto complica nuestra relación como amigos? Pues sí, la verdad es que sí, porque yo jamás podré tratarte como un amigo... Siempre que hable contigo diré: "era él", "le quería", "tuve que olvidarle para ser feliz", o cosas muy parecidas.
Pero, ¿ésta es la realidad? La respuesta correcta es: no.
La realidad es que te sigo queriendo, pienso en ti cada día, cuando me levanto sonrío porque he soñado contigo, y cuando me acuesto, solamente pienso en la imagen de tu sonrisa. Cuando me hablas un escalofrío recorre todo mi cuerpo, comienzo a temblar, y siento unas incómodas pero verdaderas mariposas en la barriga.
La realidad es que quiero olvidarte, pero no encuentro ninguna razón para hacerlo, las estúpidas ganas de hablar contigo aumentan cada día, no sé por qué no lo hago. Tal vez sienta miedo, miedo de perderte, miedo de enamorarme hasta tal punto que puedas hacerme un daño inmenso.
A pesar de todo esto, sigo queriéndote, porque el amor es ciego, con obstáculos, pero precioso.
Obviamente, todo el mundo trata de ser perfecta junto a su pareja, o junto a la persona a la que quiere, pero yo, ¿yo? No voy a cambiar por nadie, no voy a tratar de ser perfecta, soy Alba, encantada de conocerte.
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